La 'Fruta del Dragón' se hace fuerte en invernadero

  • Emilio Salmerón pionero en este cultivo tropical que adaptó al plástico hace ya 15 años y con un importante rendimiento

  • Comercializa el kilo a cinco euros en el mercado

La pitaya (Pitahaya) o fruta del dragón por el aspecto y dureza de su piel escamosa que recuerda a la de este ser mitológico, es un fruto tropical proveniente de América Central, producida principalmente en países tales como Nicaragua, Colombia, Perú, Ecuador o México.... y, desde hace quince años, también en Almería.

Emilio Salmerón López es un agricultor de 50 años natural del municipio granadino de Busquístar afincado en la comarca del Poniente. La agricultura siempre ha sido su pasión, pese a no trabaja en en ella casi con plena dedicación hasta hace una década. Amante también de la botánica, su afán por los cultivos más extraños le hizo salirse de la producción más convencional que ahora hace quince años desarrollaba, cuando cultivaba berenjenas y calabacines.

"Me llamó la atención este fruto cuando lo vi en el supermercado. Al llegar a casa y probarlo me gustó, le saqué las pepitas y lo sembré. No sabía so saldría algo o no, pero la pitaya terminó creciendo", recuerda este agricultor que ahora cuenta con más de 7.000 metros cuadrados dedicados en exclusiva a este cultivo en su finca de La Mojonera y que poco a poco está teniendo más agricultores en la región que se sienten atraídos por ella. También por su bajo coste de producción y su valor en el mercado, unos cinco euros el kilo. Sin embargo, el cuidado y la vigilancia que necesita en su floración, que es muy efímera, y en ocasiones puede traer aparejadas importantes pérdidas de no controlar de manera exhaustiva este proceso.

En principio fue complicado para Salmerón este fruto en el mercado, pero poco a poco fue implantándolo sobre todo, y primero, por su vistoso color, pues produce pitayas tanto de color rojo como amarillo por fuera, y por su gran dulzor, más acentuado en el segundo caso.

Este agricultor, que produce este fruto de planta de la familia de las cactáceas, por lo que necesita poco riego. Es un cactus suculento y trepador que Salmerón lo entutora en hileras por la finca, al igual que otros cultivos convencionales. Es más, suele enredarse en los árboles próximos alimentándose de la humedad de sus cortezas y trepa por las ramas a ocho o diez metros del suelo. Salmerón ha ido poco a poco ha ido aprendiendo de esta planta, aunque tal y como él mismo reconoce, "aún me queda mucho por investigar. Al principio las ponía más juntas, con mayor espesor, pero se me morían muchas de ellas. Ahora me cuajan mejor, pero siempre hay alguna pérdida", asegura.

Además de la pitaya, actualmente cuenta con un ensayo de lichi, que es un árbol frutal tropical originario del sur de China, y también con longan (ojo de dragón), también fruto procedente de este país y de Indonesia. En ambos casos, y por el momento, las pruebas ya están dando importante rendimientos, demostrando así la capacidad que tiene el clima y el modelo de producción almeriense para desarrollar buena parte de los cultivos más extendidos en el mundo por su capacidad para controlar las condiciones del hábitat.

Actualmente este agricultor de La Mojonera produce en torno a una decena de variedades diferentes, producto de cruces que el mismo realiza ofreciendo diferentes matices en el sabor, pero también en el aspecto.

Entre las particularidades de la pitaya está su flor, muy breve en el tiempo pues se deshidrata con suma facilidad y tan solo abre algunas noches, momento este en el que Salmerín aprovecha para realizar manualmente la polinización. En su hábitat natural son los murciélagos los encargados de realizar esta labor. En este punto, las pitayas de color rojo tardan del orden de 40 días en formar fruto, siendo ahora la época de recogida, y las amarillas entre 3-4 meses, para primavera.

El principal mercado en el que este agricultor está comercializando su fruto es "a nivel nacional, especialmente en el norte. Y es sobre todo en Cataluña donde más lo demandan".

Entre sus plantes pasa continuar mejorando este cultivo que le está dando un más que aceptable rendimiento bajo invernadero y no descarta probar con nuevos cultivos exóticos, pues como él mismo dice "disfruto con la agricultura y con todo lo novedoso".

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