Un programa busca recuperar especies depredadoras de plagas en Almería

  • 'Echar a volar' reúne a más de 250 personas entre las que colaboran científicos de la UAL y la Estación Experimental de Zonas Áridas

Imagen de la Fundación Descubre sobre una acción del proyecto 'Echa a volar'. Imagen de la Fundación Descubre sobre una acción del proyecto 'Echa a volar'.

Imagen de la Fundación Descubre sobre una acción del proyecto 'Echa a volar'. / diario de almería

El proyecto 'Echa a volar', integrado en el programa regional 'Andalucía, mejor con ciencia', impulsado por la Fundación Descubre, ha implicado a más de 250 personas ha permitido construir e instalar nidos y 'hoteles' de insectos para combatir plagas y proteger la fauna urbana en el municipio. Esta iniciativa de ciencia ciudadana persigue la implicación activa de la comunidad para resolver problemas locales utilizando el asesoramiento científico para facilitar la recuperación de especies beneficiosas de aves e insectos en Aguadulce y Roquetas de Mar.

Así lo recoge el portal de la Fundación Descubre, que desgrana la iniciativa 'Echa a Volar', en la que los participantes han convertido y reciclado materiales cotidianos en distintos formatos de nido que se han instalado en diferentes localizaciones de Aguadulce para facilitar que la próxima primavera especies de aves migratorias beneficiosas para el equilibrio en la biodiversidad local se instalen en el municipio. El proyecto ha permitido anclar cinco cajas nido para vencejos comunes, diez nidos para avión común y golondrina, dos refugios de murciélago y seis hoteles para insectos.

OrigenEl proyecto surgió en 2017 para paliar la desaparición de aves que comen insectos

El proyecto pretende combatir la disminución constante de ciertas aves insectívoras, de murciélagos, abejas y otros insectos, que cada vez cuentan con menos población en Aguadulce. La pérdida de estas especies responde a los cambios en la agricultura de la provincia, protagonizada ahora por un modelo intensivo y bajo plástico que ha modificado el entorno, y por la eliminación de nidos naturales, pese a ser una práctica prohibida. La iniciativa ofrece nuevos asentamientos para que estas especies beneficiosas se instalen en el municipio. 'Echa a volar' nació en enero de 2017 para buscar solución a esta paulatina desaparición de aves que se alimentan de insectos.

Tras detectar el problema, el proyecto impulsado por la Sociedad para el Estudio y Recuperación de la Biodiversidad Almerienses (Serbal) empezó a tomar forma con talleres que implicaron a la comunidad científica, pero también a Ecologistas en Acción, la Universidad de Almería y agentes sociales como Kolectivo Aldaba o la Asociación Posidonia Aguadulce. Serbal se encargó de formar a monitores y enseñarles a construir estos nidos y 'hoteles'. El proyecto logró así la implicación de los institutos El Parador y Carlos III, del CEIP Gabriel Cara, la Escuela Familiar Agraria Campoamor y el Ecocampus de la Universidad de Almería, cuyos estudiantes aprendieron a convertir periódicos o botellas de plástico usadas, y elementos naturales como la madera, en nidos y hoteles de insectos.

Con el asesoramiento científico de la veterinaria Maite Amat y el investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC) Francisco Valera Hernández, el proyecto se ha convertido en realidad. Las labores de investigación y documentación, lideradas por Serbal, contaron con la colaboración del ingeniero civil e investigador de la UAL Francisco Javier Martínez Rodríguez, que recordó en una charla la importancia de las construcciones hidráulicas, como pozos y motores, para fijar en el entorno población de este tipo aves que se alimenta de insectos.

El alumnado de cuarto de la ESO del IES Carlos III, con el apoyo de su profesora de ciencias, Rocío Rivera Sánchez, empezó en 2016 un proyecto para investigar grupos de fauna beneficiosos para el equilibrio ambiental, un trabajo que expusieron con códigos QR incluidos para destacar el papel de golondrinas o murciélagos en la lucha contra las plagas.

Con las bases científicas, el problema detectado y el asesoramiento científico, la comunidad educativa de diferentes ciclos de Roquetas de Mar empezaron a construir los nidos y 'hoteles' para insectos que ya esperan nuevos inquilinos.

Sus avances materializan los objetivos de 'Andalucía, mejor con ciencia', ya que el impulso de los estudiantes ha permitido involucrar a diferentes agentes de la comunidad, a asociaciones y a la Universidad de Almería, para acometer un proyecto de ciencia ciudadana que tiene un impacto real y que permite mejorar la sostenibilidad del municipio.

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