La A-7 tendrá terminados los tramos desde la Costa a Algeciras en San Juan

La próxima parada en el calendario de inauguraciones de la A-7 es el tramo Taramay-Lobres, después de que se abriera el pasado fin de semana el de Puntalón-Carchuna. El ramal que conectará de manera definitiva la Costa con Málaga es crucial puesto que terminará con los atascos que se forman durante los fines de semana de Salobreña a Almuñécar. Asimismo, implica la apertura del Lobres-Guadalfeo, por lo que los conductores que vengan de Granada no tendrán por qué llegar a la N-340 ni sufrir las colas que se forman en el cuello de botella de incorporación a la autovía que conecta con la capital.

Almuñécar, que está unida desde el 28 de julio de 2009 con Málaga, recibe a la mayoría de turistas que viajan en avión desde el aeropuerto de la provincia vecina, lo que supone una muestra de la relevancia de esta conexión. Pero también es importante para los que vienen por carretera de la parte occidental de Andalucía, un porcentaje destacado dentro del turista de proximidad que es el que se desplaza a la Costa Tropical.

Las ventajas de la apertura de este nuevo tramo son evidentes y los empresarios de la Costa le han trasladado a los distintos ministros su importancia capital. Así lo hicieron a través de una reunión privada con el entonces titular de Fomento, José Blanco, en su visita a Motril y a los distintos representantes del Gobierno central a los que han tenido acceso. Sin embargo, no es lo mismo que Taramay-Lobres se abra antes del verano que a finales. Mientras que en el caso de Puntalón-Carchuna el plazo dado por la ministra -febrero- se ha demorado casi dos meses y no ha tenido mayor repercusión, en el supuesto de esta próxima inauguración sí es determinante.

El sector turístico pide que la apertura sea antes del verano o, lo que es lo mismo, que se cumpla la primera parte de la promesa de Ana Pastor en Carchuna el pasado sábado: "Junio-julio". En concreto, la fecha idónea para que se abra al tráfico la fijan los agentes económicos en San Juan, es decir, finales de junio.Y es que Almuñécar y La Herradura desde que se abrió la A-44 han perdido a algunos de sus viajeros, que han optado por evitarse los atascos hasta esos lugares y se han quedado en otros de más fácil acceso en ese momento, como el litoral motrileño o el salobreñero. Sin embargo, ¿es posible que se inaugure Taramay-Lobres antes del verano? Desde el subdelegado del Gobierno hasta los dirigentes del PP, pero también los representantes de la oposición, están de acuerdo en que es factible. El senador socialista Juan Manuel Fernández así lo cree: "Técnicamente es posible, sin embargo el problema está en el pago, porque al igual que han hecho con Puntalón-Carchuna (que no se pagado ahora), Taramay-Lobres, según reza en los Presupuestos Generales del Estado de 2014, no se pagarán totalmente hasta 2017 los 110,82 millones pendientes, por lo que ahora deberán estar negociando con la empresa (FCC) a ver qué cantidades le dan en los próximos años". Y todo ello a pesar de ser método alemán, lo que significa que debería de haberse liquidado al finalizar la obra.

Juan Manuel Fernández concluye que "no entendería nadie que no se terminara, por lo que se puede y se debe terminar cuando se ha comprometido". Fuentes cercanas a la adjudicataria reconocieron su intención de entregar la obra en julio, no obstante, admitieron que aún queda bastante trabajo por concluir.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios