Abrucena, Abla y Fiñana en la cara norte almeriense de Sierra Nevada

  • Descubrir la micología, practicar senderismo o salidas ecuestres por el campo, atractivos de tres pueblos que abren entre sí sus puertas y acercan la naturaleza al visitante

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Sierra Nevada también tiene su vertiente almeriense a partir de su cara Norte, donde se asientan pequeños pueblos blancos con encanto, como son Abrucena, Abla y Fiñana, tres municipios próximos entre sí y que juntos abren sus puertas al visitante ofreciéndoles multitud de opciones para disfrutar de la naturaleza, la cultura y desde hace poco del turismo ecuestre. Tres municipios pequeños, pero de una gran riqueza medioambiental y cultural con un destacado pasado arqueológico con reductos de otras civilizaciones: romana, árabe… Muestra de ello, la Fiñana árabe como su mezquita y la Abla romana con su mausoleo.

En estas líneas se propone la visita a estos tres enclaves, en los que sorprende la amabilidad y hospitalidad de los lugareños, que les ayudarán en su visita. Abla, Abrucena y Fiñana, que pertenecen a la comarca del Nacimiento, de la que también forman parte los núcleos urbanos de Las Tres Villas (Escúllar, Ocaña y Doña María), Nacimiento, Gérgal y Olula de Castro, presumen de sus buenas comunicaciones por su cercanía con la autovía. Muy bien comunicados con la provincia de Granada o Murcia gracias a la autovía del Mediterráneo, la A-92.

En esta época, en la que aún acompaña el buen tiempo, estos tres pueblos almerienses ponen al alcance del turista un paseo por la sierra en la que realizar actividades diversas perfectas para disfrutar en familia o junto a amigos. Una de ellas, descubrir la micología, ya que en otoño proliferan los hongos y Abla, por ejemplo, se convierte en destino para los seteros. De hecho, este pueblo cuenta con un centro de interpretación de la micología. Otra actividad es la hípica. Abla también dispone del centro ecuestre El Serbal que ofrece paseos y rutas a caballo desde la zona de El Serbal conociendo bellos paisajes y rincones en pleno corazón de Sierra Nevada.

El senderismo es otra de las actividades para respirar aire fresco y tener contacto con la naturaleza. En esta zona existen multitud de rutas diseñadas para disfrutar de la naturaleza recorriendo caminos y senderos, tanto rurales, como de montaña. La lista comprende senderos de pequeño recorrido como el PR-A 354 Sendero de los Molinos y las Fuentes de Abla, Abla - El Castillejo de Abrucena, la Ruta Flor Almendro (Abla-La Jairola-Abrucena-Paredes-El Serbal-Abla). También de gran recorrido como el Sulayr que puede realizarse desde Abla, Abrucena o Fiñana.

Tras la naturaleza un paseo por el pasado cultural de estos tres pueblos. Abrucena llama la atención por sus calles estrechas y sus casas blancas, un rincón para perderse y disfrutar de su iglesia parroquial o la ermita de San José. En sus alrededores son visitas obligadas el área recreativa de La Roza, rodeada de pinos y muy cercano al río, así como las ruinas de la fortificación de El Castillejo, situadas en un cerro justo enfrente del actual pueblo. El legado artístico de Fiñana lo conforman la antigua mezquita del siglo XIII, la Ermita de Nuestro Padre Jesús, la alcazaba (construida antes del siglo X), la iglesia parroquial y los aljibes. En Abla su patrimonio monumental lo conforman la iglesia parroquial de la Asunción del siglo XVI, la ermita de los Santos Mártires, así como las de San Antón, San Roque y La Maravilla y el mausoleo romano del siglo II.

En definitiva, tres enclaves únicos, salvaguardados por Sierra Nevada, con un amplio abanico de bares y restaurantes y establecimientos para dormir, que se convierten en destino perfecto para pasar unos días de descanso en una de las zonas serranas de la provincia de Almería.

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