Apelan a un gran pacto político que ponga a salvo el Cable Inglés

  • Los arquitectos y Amigos de la Alcazaba entienden que la rehabilitación es obligación ineludible de todas las administraciones

A la preocupación social por el estado del Cargadero del Mineral El Alquife le ha puesto voz dos de los colectivos más reivindicativos a la hora de defender el patrimonio de Almería. El Colegio Oficial de Arquitectos (COAA) y la Asociación de Amigos de la Alcazaba han apelado al sentido de responsabilidad de cada una de las administraciones al objeto de alcanzar un acuerdo político que vuelque la inversión necesaria para garantizar la estabilidad del también conocido como Cable Inglés y facilitar su uso ciudadano.

El decano del COAA, José Díaz, ha sido claro ante las declaraciones que a lo largo de los últimos días se han producido por los representantes políticos del Gobierno central, la Junta de Andalucía, la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de Almería, que ponían de manifiesto la problemática de dar con esa administración que ha de asumir los elevados costes de la rehabilitación integral y puesta en valor de "este buque insignia del Puerto-Ciudad, que es el símbolo, y para el cual, sin embargo, se está mirando para otro lado", lamenta el representante de los arquitectos.

Considera Díaz que cada administración tiene sus razones para deshacerse de este muerto de pesada herencia (no es del Ayuntamiento, no es de la Junta, no es de la Autoridad Portuaria, es de Fomento a través de Puertos del Estado, y el Puerto de Almería lo gestiona el Gobierno andaluz), pero apela al sentido de responsabilidad de cada una de las administraciones. "Aunque no haya una cesión de firmada, el espacio que ocupa el Cable Inglés es de la ciudad y el Ayuntamiento, ante el peligro de desprendimientos, está obligado a tomar medidas para garantizar la seguridad; el Cargadero -prosigue Díaz- es un Bien de Interés Cultural, y como monumento, la Delegación de Cultura también tiene su responsabilidad; la Autoridad Portuaria tiene la obligación de su mantenimiento y Puertos del Estado, Fomento, tiene sus obligaciones como último titular".

"Que se sienten a hablar, pero no con codos, sino que cada uno plantee lo que puede aportar", sostiene el decano, quien invita también a no contentarse solo con una rehabilitación puntual. Defiende en este sentido que la inversión ha de rentabilizarse y para que, no se convierta en dinero perdido, establecer inspecciones periódicos en un menor tiempo que el establecido y, sobre todo, propiciar unos usos al BIC que garanticen su correcta conservación. "El Cargadero del Mineral no es un saco roto, sino una actuación de la que se beneficiarían todos los almerienses".

La situación, "una historia que se repite", resulta "indignante" para la Asociación Amigos de La Alcazaba, para cuya presidenta, María Teresa Pérez, las diferentes administraciones no se están haciendo responsables, eternizando la solución definitiva que este colectivo reclama para el BIC. "Es una exigencia de la ciudad, que se rehabilite y tenga un uso, que es la mejor manera de garantizar su supervivencia. Todo lo que no se usa, se deteriora", introduce Pérez para reclamar también ese acuerdo política entre las administraciones a cuyos responsables invita a "sentarse, de forma leal y sincera, y aborden la recuperación del Cable Inglés para la ciudadanía".

"Espero -agrega la presidenta de Amigos de la Alcazaba- que no ocurra como con la antigua estación, que ahí está cerrada y muerta de risa", critica, recordando que lo que "se gana en patrimonio, lo gana la ciudad".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios