Barcelona redobla su seguridad en puntos sensibles

  • Las dotaciones policiales aumentarán y se incrementarán los obstáculos móviles

  • Hallan un cinturón explosivo con carga en el chalé de Alcanar

Generalitat y Ayuntamiento aumentarán la presencia policial de Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana en Barcelona a raíz del atentado, al tiempo que incrementarán el uso de obstáculos móviles en zonas de gran concentración en la ciudad y estudiarán peatonalizar entornos de carácter simbólico.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, presidió ayer la Junta Local de Seguridad, una reunión a la que asistieron también el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, y el conseller de Interior, Joaquim Forn, además de representantes de diversos cuerpos de seguridad y de servicios de emergencia.

Los terroristas se reunían en una masía abandonada para planificar sus ataquesLa célila yihadista estaba esperando a que se secaran los explosivos para atentar

Entre las medidas acordadas está el incremento del uso de obstáculos móviles en diversos lugares con gran concentración de personas, o realizar un estudio de los entornos con gran afluencia y de carácter simbólico para establecer medidas permanentes, como la peatonización de vías, la instalación de obstáculos fijos (no se descartan los bolardos) o intervenciones urbanísticas específicas.

También aumentarán, de manera inmediata, las dotaciones policiales en la ciudad, tanto de Mossos como de Guardia Urbana de Barcelona. En este sentido, Forn anunció el incremento de un 10% de dotaciones de Mossos en seguridad ciudadana y de un 20% en las dotaciones de orden público, y que también se aumentarán los agentes en el aeropuerto y principales nudos de comunicación ferroviaria.

Los Mossos incrementarán igualmente su presencia en otras poblaciones turísticas importantes y en acontecimientos de gran afluencia de público, como partidos de fútbol, conciertos, manifestaciones como la del próximo sábado en Barcelona contra el terrorismo o la de la Diada del 11 de septiembre, o eventos como las Fiestas de La Mercè, patrona de Barcelona, avanzó el conseller.

La célula terrorista ya desarticulada esperaba a que se secaran los explosivos fabricados en su casa de Alcanar (Tarragona), con 500 litros de acetona que compraron a primeros de mes, para cometer un ataque de gran envergadura a monumentos e iglesias de Barcelona, entre ellas, la Sagrada Familia.

Según informaron fuentes jurídicas a Efe, la posibilidad de un atentado inminente en Barcelona fue apuntada por Mohammed Houli Chemlal, el terrorista herido en la explosión del chalé de Alcanar, y que pidió "perdón" y se mostró "arrepentido" al declarar ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu.

Los terroristas compraron entre los días 1 y 2 de este mismo mes 500 litros de acetona, lo que hace sospechar que manipulaban este explosivo que, según expertos en la lucha antiterrorista, pudo explotar cuando lo manipulaban debido al calor.

Los Mossos encontraron ayer un cinturón explosivo con carga real -y no simulado, como los que llevaban los terroristas de Cambrils- en la casa de Alcanar. El mismo miércoles a las ocho y media de la tarde, tres horas antes de la explosión de la casa, adquirieron 15 fundas de almohada y bridas para, según los investigadores, meter las bombas.

La cámara de seguridad de un área de servicio de la autopista AP-7 grabó a los terroristas abatidos en Cambrils comprando mecheros, una recarga de teléfono móvil y comida, en cuatro ocasiones distintas, el mismo día de los ataques.

Los Mossos sospechan que la célula terrorista utilizaba una masía abandonada de Riudecanyes (Tarragona) como centro de seguridad en que refugiarse o reunirse para planificar sus acciones, mientras que en el chalé de Alcanar fabricaban los explosivos.

De hecho, varios indicios apuntan a que estuvieron en la masía en las horas previas al ataque de Cambrils y que, tras comprar un hacha y cuatro cuchillos en un comercio del municipio, regresaron a la casa de Riudecanyes para quemar los comprobantes, antes de ponerse de nuevo al volante del Audi A3 que emplearon en el atentado en la población tarraconense.

Unos jóvenes de Riudecanyes alertaron a los Mossos, un día después de los atentados, de que habían encontrado en el entorno de la masía, en los restos de una hoguera y medio quemados, el pasaporte y el carné de conducir de Younes Abouyaaqoub, autor del atropello de Barcelona, y de Mohamed Hichami, abatido en Cambris.

España y Francia quieren que el combate a las redes antiterroristas esté en el núcleo de la discusión comunitaria, pero rechazan detallar la investigación judicial sobre los atentados en Cataluña para no perjudicar las pesquisas. "Lo más importante es que las investigaciones abiertas puedan completarse cuanto antes", indicó ayer desde París el ministro Juan Ignacio Zoido. La petición de intensificar el intercambio de inteligencia ha sido impulsada por Zoido y respaldada por su homólogo francés, Gérard Collomb, que considera igualmente que esa colaboración es "fundamental".

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