Cárcel sin pasar por el juzgado para el acosador de Patricia

  • Condenado tres veces, una por acoso y dos por incumplir la orden de alejamiento, tenía una orden de ingreso en prisión vigente

Las cuentas pendientes que tenía con la justicia Diego Miguel F.A., el detenido este miércoles por incumplir una orden de alejamiento de Patricia Ramírez, la madre del niño desaparecido en Las Hortichuelas Bajas de Níjar, han hecho que ingrese este sábado en el centro penitenciario El Acebuche sin ni siquiera pisar una sede judicial. El hombre, que fue condenado por acosar a la progenitoria de Gabriel Cruz en 2016 y contra el que se han dictado otras dos sentencias condenatorias, entró en la cárcel poco antes de las doce del mediodía de ayer tras permanecer 72 horas en los calabozos de la Guardia Civil.

Fuentes de la Guardia Civil especificaron que no ha sido puesto a disposición judicial ya que había una orden de ingreso en prisión previa que pesaba sobre él por otro quebrantamiento similar. Por eso, ha ingresado directamente en el centro penitenciario El Acebuche para dar cumplimiento a lo decretado en un auto dictado por el Juzgado de lo Penal número 3 de Almería hace meses.

El último fallo contra él fue dictado a mitad de febrero y le imponía seis meses más

Diego Miguel fue condenado en noviembre de 2016 por el Juzgado de Instrucción número 6 de Almería por un delito de acoso a tres meses de prisión, si bien esta pena quedó suspendida durante dos años, y se le impuso una orden de alejamiento de 200 metros respecto a Patricia Ramírez que sigue vigente hasta noviembre de 2019.

La juez señaló entonces que el detenido se había "obsesionado" con la madre de Gabriel, de forma que "de modo insistente y reiterado" buscaba su "cercanía física" e intentaba contactar con ella, lo que provocó que la mujer tuviese su ánimo "perturbado" y sintiera "temor a salir a la calle por no encontrarse con el acusado".

El fallo original señalaba que Patricia Ramírez es "speaker" en el circuito provincial de carreras populares de la Diputación de Almería, y que D.M.F.A. comenzó a acudir en el verano de 2016 a todas las pruebas de este tipo en las que trabajaba la mujer, "llegando con dos horas de antelación, sentándose delante de ella y haciendo gestos con la manos como si hiera fotografías". Asimismo, en otras ocasiones se acercaba a la residencia de la mujer para encontrarse con ella, y el 28 de octubre, tras encontrarse en el Auditorio Maestro Padilla, la siguió al acabar la función hasta un establecimiento "quedándose el acusado en la acera dando vueltas de un lado a otro".

Tres días más tarde acudió a su lugar de trabajo en la Diputación preguntando por ella y posteriormente la llamó en "numerosas ocasiones pese a que Patricia no quería contestar" y le mandó mensajes de WhatsApp que no eran respondidos por la mujer, así como "numerosos emails a compañeros de la mujer pidiéndoles que se los reenviaran a ella.

Tras esto, el hombre fue condenado de nuevo tras ser juzgado en el Penal número 4 de Almería por quebrantamiento de condena en octubre de 2017. Posteriormente, el Juzgado de lo Penal número 3 de Almería acordó revocar la suspensión de la condena que tenía dictada y dictó un auto ordenando ingreso en prisión, el mismo que ha provocado su traslado en la mañana de este sábado a las instalaciones carcelarias de la capital almeriense.

Apenas dos semanas atrás, el Juzgado de lo Penal número 1 de Almería volvió a juzgarle por quebrantamiento de condena y dictó una sentencia, que aún no es firme, por la que se condenaba al detenido a seis meses de prisión.

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