Desalojan 20 casas tras el desplome de unas tierras

  • Las familias han sido distribuidas en viviendas de familiares y amigos · El alcalde espera una pronta solución

Los vecinos del municipio de Albanchez, un pequeño pueblo de apenas 800 habitantes, en pleno corazón de la comarca del Almanzora, se despertaban ayer sobresaltados debido al desprendimiento de tierras que en torno a las cinco de la mañana se producía a la entrada de la localidad.

No fue hasta las ocho de la mañana, aproximadamente, cuando un conductor de ambulancias observó lo sucedido y avisó al 112 . Desde emergencias se avisó inmediatamente al alcalde de la localidad, Francisco Martínez, que desde primera hora se desplazó al lugar de los hechos, y junto a efectivos del parque de bomberos de Albox y técnicos de la Diputación provincial, se activó inmediatamente el protocolo oportuno para este tipo de casos; en primer lugar se cortó la vía donde han llegado ha caer varias rocas de arenisca de hasta cinco toneladas, además de los pinos rotos que tras el derrumbe cayeron también a esta avenida, una de las más transitadas, ya que se encuentra a la entrada de Albanchez. Seguidamente se llevó a cabo el desalojo de veinte viviendas, cuyos cimientos se han visto afectados por el derrumbe. En palabras del primer edil, "el momento del desalojo ha sido el más difícil", y es que una de las familias afectadas, se negó a salir de su casa. José, el propietario de esta vivienda insistía en que su casa se encuentra en buenas condiciones y "no es necesario que la desalojemos. Hemos terminado la reforma de la casa hace un año y tenemos un hombre mayor que es muy complicado sacarlo y llevarlo a cualquier lugar" manifestaba este vecino visiblemente afectado.

A pesar de que el Ayuntamiento ponía a disposición de esta familia todos los medios necesarios para su desplazamiento y alojamiento, tuvo que ser la guardia civil quien los obligara a desalojar la vivienda. El resto, aunque en un primer momento fueron invadidos por los nervios y la confusión, abandonaron sus casas con lo puesto y se trasladaron a otras casas de familiares y amigos del pueblo.

Francisco Martínez, alcalde de Albanchez, no dejó de acompañar a los técnicos en cada uno de los pasos que dieron a lo largo de la mañana. Si primero tuvo que ayudar a desalojar las familiar, luego acudió junto al arquitecto hasta el lugar del desprendimiento. "Yo no soy técnico pero estimamos que se ha podido desprender en torno a ocho o diez metros cúbicos. La suerte es que ha sido a las cinco de la mañana y no pasaba nadie por la carretera, porque podía haber sido una desgracia".

En cuanto a los motivos del desprendimiento de tierra, el alcalde reconoce que sucedió algo parecido hace cinco años a apenas unos cuarenta metros de distancia. Tras este antecedente, el Ayuntamiento realizó un estudio geotécnico que indicaba que en la parte de arriba del barranco, donde se asientan los cimientos de las casas, la base era en su mayoría arenisca y abajo gredas. Y es por esto que cada vez que llueve es normal ver estos corrimientos de tierra en la zona.

Todos en el pueblo, tanto los vecinos afectados, como el propio alcalde de Albanchez, insisten en que "esto se veía venir". De hecho Francisco Martínez, volvió a pedir una vez más a las diferentes administraciones que colaboren y den una solución urgente a estos vecinos. "Nosotros estamos a la espera de que la administración abra ya los ojos y vea que aunque somos pueblos pequeños y un poco perdidos, necesitamos también del apoyo y la solidaridad de los demás. Espero que las administraciones supramunicipales esta vez hagan caso y pongan remedio a esta situación" explicaba el alcalde.

Pocos minutos después, una de las vecinas desalojadas nos enseña la que ha sido su casa desde que nació. A pesar del precinto que impide la entrada a la vivienda, esta joven insiste en mostrarnos lo que se ve desde el balcón de su casa, cuyas vistas muestran la situación en la que ha quedado toda la ladera donde se asienta una manzana entera de viviendas. "Puedes ver que mi casa no tiene ni una grieta. Es verdad que los desprendimientos de tierra han sucedido ya otras veces, pero es algo que todos sabíamos. Necesitamos que se arregle toda la ladera y se refuerce antes de que ocurra una desgracia" explica esta vecina que se emociona al explicarnos que el desprendimiento ha sido en torno a las cinco de la mañana y su esposo pasa todos los días por el lugar del derrumbe pocos minutos después,para ira al trabajo. El futuro a corto plazo para las familias desalojadas es un tanto incierto. Tal y como reconoce el primer edil, "esto no se soluciona de un día para el otro. Tendremos que ir tomando decisiones sobre la marcha y sobre todo arropar y apoyar en todo lo que necesiten a estos vecinos, mientras trabajamos para buscar y encontrar las medios que nos permitan arreglar esta ladera de una vez por todas".

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