Hiper-realismo con un boli Bic

  • Miguel Ramírez es un artista autodidacta que se ha especializado en dibujos espectaculares · La técnica empleada es la del trazo directo de bolígrafo, resaltando las sombras y las luces en el papel

A sus 45 años, Miguel Ramírez, combina su profesión como técnico de montajes escénicos del Ayuntamiento de El Ejido, con su gran pasión, el dibujo. Afirma que "desde pequeño me ha encantado dibujar, siempre estaba lápiz en mano, pero nunca he estudiado para esto". Aunque sus dibujos son una auténtica obra de arte, ya que el realismo que obtiene en cada creación es tal que más que dibujos parecen auténticas fotografías, desde hace unos tres años, este jienense de nacimiento y ejidense de adopción, se ha sumergido en una parcela aún más compleja y despliega su arte con un único soporte, un bolígrafo Bic. En sus imágenes incluye desnudos, momentos maternales o sensuales, detalles de las manos y rostros.

No es el primer artista que se dedica a este tipo de grabados, realizados con un simple, modesto e inconfundible bolígrafo, pero él comenzó a practicarlo tras encontrar a través de la red a un artista de Jaén. "Me gustó lo que hacía y comencé a practicar y vi que se me daba bien". Si algo le distingue en sus obras es su búsqueda del detalle. Él no intenta realizar retratos sino detalles de éstos como la mirada, el perfil, unos labios, pone énfasis en ciertos aspectos consiguiendo que cada obras sea diferente no sólo por a quién refleja sino cómo lo refleja. La técnica que utiliza es el realismo a trazos directos de bolígrafo, resaltando las sombras y las luces sobre este papel granulado de gran formato, creando una textura similar al grabado.

Poco a poco se va haciendo un hueco en el panorama artístico y ha conseguido exponer en dos ocasiones. La primera, hace unos meses en el Teatro Auditorio de El Ejido, hasta donde trasladó la exposición Ella en la que plasmó diferentes momentos de la vida de una mujer con pasmosa realidad y llevando hasta el visitante de la muestra miradas directas de mujeres pintadas de azul. La exposición se componía de veinte láminas de 100 por 50 centímetros realizadas a bolígrafo Bic sobre papel granulado. Con esta exposición, el artista asegura que buscaba "reflejar la fuerza y la expresividad del momento, el detalle o el gesto que me inspira".

Además, hace unas semanas finalizaba su segunda exposición, Mami, la que trasladó hasta el Teatro Auditorio de Vícar, en la que reflejaba diferentes momentos de la vida de un bebé. En esta exposición eran 15 láminas. Sus exposiciones le han permitido darse a conocer, y "han sido muchos los interesados tanto en comprar algunos de los trabajos de la exposición como en contratarme para pintar a alguien de su familia", afirmaba Ramírez. En cuanto a sus precios, "depende del tiempo invertido y el tamaño del trabajo. Pero suele oscilar entre los 100 euros y los 200 euros, como mucho", apostillaba. Aunque su afición le apasiona asegura que "es muy difícil vivir de esto. Quizás de la pintura se pueda, pero de los dibujos es muy complicado".

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios