Inmigración integra a más de 500 extranjeros a través del español

  • El organismo municipal lleva dos décadas desarrollando un programa de enseñanza de la lengua y aspectos de las estructuras administrativas para los recién llegados

Las fronteras son más grandes cuando no se conoce nada del país a donde se llega. La inmigración forzada que viven desde hace años miles de personas que llegan a Roquetas de Mar se hace más llevadera cuando empiezan a conocer la lengua y las costumbres de aquí, y permite que el extranjero se adapte de forma mucho más ágil a la sociedad que lo acoge. Con esta premisa el Ayuntamiento, a través de la Oficina Municipal de Inmigración, desarrolla desde hace veinte años el Programa de Español para Inmigrantes, que enseña nociones básicas para manejarse en el día a día y alecciona sobre el funcionamiento de las estructuras gubernamentales y administrativas de España.

El responsable de la Oficina Municipal, Juan Francisco Iborra Rubio, lleva años gestionando esta herramienta fundamental y conoce de cerca la evolución del centro y la respuesta de los diferentes alumnos que llegan a las instalaciones.

Desde que se pusiera en marcha el programa, han pasado por las clases de español "unos 17.000 personas de 112 nacionalidades distintas", cuenta el responsable. El pico de alumnos se dio un año en el que se inscribieron 2300 personas. En los últimos años la cifra ha bajado de forma paulatina. Así, de los 1401 alumnos de 2008 se pasó a 1255 en 2009 y 818 en 2010. El año pasado el descenso fue vertiginoso, llegando a apenas 400 personas pero éste se espera un repunte de 500.

"Parece que ahora la inmigración no existe y que la ola ha desaparecido pero la leyenda de que la gente de fuera se ha ido no es tan cierta como parece", explica Iborra. Lo que ha cambiado son las condiciones en las que se encuentran los inmigrantes. Encontrar trabajo no es fácil y muchos prefieren dejar de lado la enseñanza.

El curso sirve "de banderín de enganche para conocer las estructuras y de servicio de gente recién llegada", explica. Las clases se imparten en las instalaciones de la Oficina Municipal y en dependencias como el Centro Abierto de Las Marinas, La Gloria (para vecinos de Aguadulce y El Parador), Los Olivos (cubre norte de Roquetas y Puebla de Vícar), donde van rotando cinco profesores. Asimismo desarrollan acciones en colaboración con el Servicio Andaluz de Salud, entidades educativas o Subdelegación de Gobierno, y a lo largo de la historia del centro se han establecido convenios con la Junta de Andalucía, diferentes ministerios y la Unión Europea.

Para adaptarse a las necesidades de un amplio abanico de gente cuentan con horarios de mañana y de tarde-noche. "Normalmente en horario diurno vienen más desempleados y madres y por las tardes las personas que tienen trabajo".

Todos los alumnos son mayores de edad (los niños que requieren clases de español acceden a este tipo de servicios en los centros educativos), tienen todo tipo de perfiles y solo deben pagar un importe de 25 euros para la matrícula, que incluye material para las clases. El diploma no está homologado. La entrega se realiza en los meses de mayo o junio, dependiendo del curso.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios