El Parque Natural dará trabajo a 130 vecinos

  • La Junta va a invertir 13,8 millones para blindar la sierra y generar riqueza entre todos los municipios que la abrazan

El Parque Natural de Sierra María Los Vélez y la sierra de Las Estancias son dos de las joyas naturales con las que cuenta la provincia de Almería y que contrastan con el árido paisaje del desierto de Tabernas. Un hecho que permite confluir en nuestra tierra estampas diametralmente opuestas que enriquecen considerablemente su valor turístico y medioambiental.

Por es ta razón, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía va a desarrollar en la comarca de los Vélez durante los próximos tres años una intensa labor para mejorar las masas forestales del Parque Natural de Sierra María-Los Vélez y la sierra de Las Estancias. Este tipo de trabajos cuentan con una partida presupuestaria de 13,8 millones de euros de la que se beneficiarán 3.863 hectáreas de montes de los municipios de Chirivel, María, Vélez Blanco y Vélez Rubio, en el parque natural y su área de influencia; y otros como Lúcar, Tíjola, Oria, Olula del Río, Purchena, Serón, Urrácal y Somontín de la Sierra de las Estancias.

El delegado provincial de Medio Ambiente, Clemente García, que ha visitado recientemente, junto a los alcaldes de Vélez Rubio y Vélez Blanco, parte de estos trabajos que ya se encuentran en ejecución en el Parque Natural de Sierra María-Los Vélez, ha señalado que "este primer proyecto, de un total de cinco que vamos a acometer en la comarca y su entorno, se está desarrollando en una superficie de 663 hectáreas y cuenta con una inversión de 2.847.389 euros".

Según García, "estos trabajos fueron incluidos como una acción específica en el documento de adhesión a la Carta Europea de Turismo Sostenible para la mejora paisajística en el Parque Natural de Sierra María-Los Vélez y propone distintas actuaciones encaminadas a conseguir este fin".

Para García, "estas actuaciones, que tienen una gran relevancia desde el punto de vista ambiental y de prevención de incendios, tienen también una importante repercusión social y económica ya que están permitiendo generar un número muy importante de puestos de trabajo". En concreto, este primer proyecto que ya tenemos en marcha permitirá dar empleo hasta 2012 a más de 130 personas".

El delegado ha resaltado que "muchos de estos empleos son ocupados por mujeres que se encargan del desbroce y astillado. De este modo, estas tareas dan empleo también allí donde más se necesita y para quienes suelen tener más dificultades para optar a un trabajo, con lo que su proyección y calado social es aún más que patente".

Estos tratamientos selvícolas consisten en cortas de mejora (denominados claras y clareos), y cortas de regeneración. En las primeras, se eliminan los pies peor conformados, pies dobles y dominados por el resto. Dependiendo de las características del arbolado, las cortas vienen acompañadas generalmente de la eliminación de ramas que se encuentren en mal estado.

Las cortas de regeneración, por su parte, se realizan para facilitar la reproducción de las masas forestales, favoreciendo la fructificación y arraigo de los nuevos árboles y la persistencia de la masa forestal. Para lograr esta regeneración se ha diseñado un sistema de cortas por pequeños bosquetes, de manera que se actúa sobre un 12% aproximadamente de la superficie a regenerar, reservando el resto de la superficie para sucesivas actuaciones.

Los residuos procedentes de ambas operaciones son eliminados mediante astillado, logrando así reintegrar la biomasa al monte.

Por otra parte, los árboles de gran diámetro son retirados, en gran parte, siguiendo las técnicas tradicionales; es decir, son sacados del monte por caballos y mulos que los trasladan hasta el lugar en que son almacenados para su posterior carga y procesado en el aserradero de Fiñana.

Estos trabajos que se van a llevar a cabo durante los próximos años buscan enmendar los errores que se cometieron a mediados del siglo pasado cuando con el objeto de corregir los procesos erosivos y de desertificación presentes en la Sierra María-Los Vélez, se realizaron intensas labores de repoblación forestal conducentes a la protección del suelo y al control de la escorrentía superficial.

Las altas densidades empleadas en estos trabajos dieron como resultado que, en la actualidad, algunas masas de pinos presenten concentraciones muy elevadas.

Este hecho se traduce en la disminución del crecimiento, debilidad, malformaciones y otros factores de desequilibrio que son necesarios corregir y que desde la delegación de Medio Ambiente se han convertido en una prioridad.

El actual estado de la vegetación, unido a las extremas condiciones meteorológicas que caracterizan esta zona (escasa pluviometría, veranos muy calurosos, topografía abrupta, humedad relativa baja y fuertes vientos desecantes), hacen que el riesgo de inicio y propagación de incendios forestales sea elevado durante gran parte del año.

Para el delgado de medio ambiente, Clemente García, "el objetivo, por lo tanto, de estas actuaciones es conseguir que estas masas forestales presenten una espesura optima que permita mejorar su estado".

Este tipo de proyectos, señala García, "permiten, además, disminuir el riesgo de inicio y propagación de incendios forestales, minimizar la probabilidad de ataques de enfermedades y plagas y evitar, por último, que la espesura excesiva suponga una disminución de los recursos lumínicos, hídricos y nutritivos fundamentales para la supervivencia de la vegetación".

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