Quejas de los vecinos por la mala calidad en el suministro de agua

  • El abastecimiento a la mitad del pueblo supera los límites sanitarios permitidos por Ley

El abastecimiento de agua en la localidad de Turre procede de dos depósitos ubicados en cotas desiguales. Al situado a menor altura le llega agua de Galasa que es la consumida en la parte baja del pueblo, en tanto que el colocado a mayor altitud obtiene el agua de un pozo de Sierra Cabrera. En opinión del portavoz de IUCA en el Ayuntamiento de Turre, Martín Morales, "el acuífero de la Sierra está sobreexplotado y como consecuencia de ello la calidad del agua es mucho peor, hasta el punto de sobrepasar desde el pasado mes de agosto los valores de sulfatos de hierro permitidos por ley. Cuando esto sucede Sanidad obliga al Ayuntamiento a que ponga un Bando con el aviso. Nosotros entendemos que esto no es suficiente y lo que se debe hacer inmediatamente es poner agua de calidad porque los dos depósitos están conectados y ambos pueden abastecerse de agua de Galasa". Así pues, los ciudadanos de Turre reciben agua de mayor o menor calidad en función de dónde tengan la vivienda. Se da la paradoja de que los vecinos de la urbanización 'Agua Nueva' se abastecen de agua que en ocasiones incumplen todas o alguna de sus características: incolora, inodora e insípida.

Bien es cierto que el agua procedente de cualquiera de los dos depósitos no es potable, pero, a juicio de cuantiosos vecinos turreros, "no es permisible que el agua procedente de la Sierra multiplique por seis los valores aprobados sanitariamente porque es perjudicial para nuestra salud y el elevado contenido de cal nos está estropeando todos los electrodomésticos". La cal y el sulfato de hierro atascan las tuberías por lo que desde IUCA se pide "inversión en renovación de red de abastecimiento, no sólo en conservación". Por otra parte, Martín Morales expresaba su extrañeza ante la ignorancia y pasividad del equipo de Gobierno que reconoce la pérdida de muchísima agua aunque no es capaz de cuantificarla.

Arturo Grima, alcalde turrero, muestra cierta sorpresa ante las quejas "porque el agua es la que había, no es apta para el consumo humano como tantas aguas en otros municipios. El agua del pozo de la Sierra tiene mucha cal y hierro y cuando se mezcla con el cloro bactericida coge color. Hemos cambiado casi medio pueblo de tuberías y queda otro medio, pero esto no se puede cambiar de la noche a la mañana. Hemos hecho una inversión de 220.000 euros para que el agua de Galasa abastezca al pueblo cuando haya problemas con el agua del pozo".

Explicaba Grima a este periódico su deseode que al pueblo llegue agua de buena calidad, "no como en la legislatura anterior que había seis o siete días sin agua. No nos gusta que el agua salga a veces de color marrón, buscaremos la solución en el sentido de que Galasa nos suministre el agua, máxime cuando en Turre hemos tenido un considerable aumento de población y de piscinas privadas".

Advertía Grima que el agua no sale marrón todos los días, "sólo cuando hay averías, lo que pasa es que la televisión grabó unas imágenes y las ponen cada vez que hablan de este asunto". Arturo Grima ratificaba que solucionarán el problema del agua en Turre, y manifestaba su malestar con los concejales que han colaborado en difundir que el agua podía perjudicar la salud cuando esto depende de la Delegación de Salud de la Junta.

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