Triunfo del almeriense Cabrera secundado por Hernández y Benítez

  • La plaza portátil de El Ejido registró una baja entrada, con apenas un cuarto de ocupación El novillero de Almería consiguió dos orejas mostrando una gran dimensión Juan Carlos Benítez y Cristina Hernández también lograron 2

Los aficionados taurinos del poniente pudieron disfrutar ayer de la Fiesta Nacional con un Festival Mixto celebrado en la Plaza de Toros portátil de El Ejido. El festejo, englobado dentro de las fiestas en honor al Patrón de la localidad San Marcos reunió a un cuarto de asistentes en los tendidos de la citada plaza.

A las cinco de la tarde en punto, como marca la hora taurina, comenzó este festejo donde se lidiaron seis novillos de la ganadería de Los Ronceles.

El primero en pisar el albero de la Plaza de Toros de El EJido fue el rejoneador Ferrer Martín. El jinete le colocó a su rival dos rejones de castigo para, posteriormente, poner un total de cinco banderillas largar. El rejoneador utilizó hasta cinco caballos distintos para lidiar a su eral de Los Ronceles. Tras ponerle dos banderillas cortas le colocó el rejón de muerte. Tuvo Ferrer Martín que colocarle un segundo al astado. Al no caer el novillo, se bajó del caballo y lo estoqueó hasta que este cayó. Obtuvo una oreja.

Víctor Janeiro fue el primer espada en lidiar durante la jornada de ayer. El pequeño de los Janeiro demostró que, pese a sus pocas actuaciones durante la temporada, sigue estando en forma. Enfrente tuvo un complicado novillo de Los Ronceles que, en líneas generales, estuvieron los erales bien presentados y con buen juego y nobles a destacar. El diestro de Ubrique logró algunas meritorias tandas con la muleta. El matador pinchó a la primera y logró una estocada a la segunda con la que su novillo se echó al albero, desorejándole un apéndice.

El torero Alejandro Esplá, hijo del mítico Luis Francisco Esplá, fue el tercero en pisar el albero ejidense. Estuvo muy voluntarioso el joven matador desde el capote con unas vistosas tafalleras. Esplá dedicó el novillo al público antes de coger la muleta y espada. Con esta, estuvo muy sereno y templado. Cuajó una gran faena a los sones de 'Paquito el chocolatero', interpretada por la Banda Municipal de El Ejido. Logró media estocada con la que dio muerte al eral de Los Ronceles. El presidente de la plaza le concedió dos orejas tras petición mayoritaria.

Tras el descanso, con parada obligatoria para la tradicional merienda, fue el turno de los tres novilleros que lidiaron durante el día de ayer. La primera en saltar al ruedo fue la joven novillera Cristina Hernández. La futura matadora de toros cuajó una grata faena, muy aplaudida por los aficionados ejidenses. Estuvo valiente con el capote y templada con la muleta, entendiendo a su enemigo desde el primer momento. Pinchó a la primera pero logró una estocada a la segunda con la que el novillo se arrodilló. Le dieron las dos orejas.

El novillero almeriense José Cabrera salió a por todas, como viene acostumbrando. Ante su público no quiso irse de vacío y lidió a un buen eral de Los Ronceles para conseguir dos orejas. Ya en el cuarto mostró su calidad con un quite por lopecinas. Con capote estuvo muy variado el joven almeriense, al igual que en el tercio de banderillas, como tiene acostumbrado. Ya con la muleta, Cabrera demostró más temple y serenidad que en ocasiones anteriores. Estuvo tranquilo y supo entender a su novillo para desorejarlo tras lograr un espadazo con el que cayó el animal.

Cerró el festejo el novillero malagueño Juan Carlos Benítez. Comenzó su faena con una larga cambiada de rodillas. Realizó un gran tercio de banderillas y estuvo voluntarioso y con ganas con la muleta. Eso se vio recompensado tras la media estocada, logrando 2 orejas.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios