Vecinos quieren mejoras en el parque botánico y que amplíen los horarios

  • Los habitantes del municipio piden que se abra por las tardes y los fines de semana el Jardín del Sol. Muchas de las plantas han sido cedidas por ellos. No tiene visitas por falta de promoción

El grupo socialista en el Ayuntamiento de Roquetas preguntó en un reciente Pleno sobre las condiciones del jardín botánico de Roquetas, llamado Jardín del Sol, porque según afirmaba su portavoz municipal Juan Ortega "los vecinos de la zona nos han trasladado que nunca está abierto, no se puede acceder si alguien quiere ir a verlo, pero sin embargo sí que está deteriorado porque el cuidado que debe de tener no lo está teniendo. Además hay alguna zona de las vallas que está rota porque se puede entrar libremente sin ningún tipo de obstáculos. Todavía no nos han contestado nada y esperamos que en la comisión de Gestión de la Ciudad nos puedan dar explicaciones del asunto".

Además, según el PSOE, los vecinos aseguran que no hay forma de entrar a visitarlo "ya que no existe un horario de apertura, no hay nadie encargado, no hay ningún guía. Tampoco hace falta que esté abierto todos los días a todas horas, pero sí que haya una información y un horario para poder visitarlo y conocer todas las especies existentes, con una persona que pueda explicar qué tipo de especies hay, etc. Porque si no no tiene ningún sentido que haya un jardín botánico y que además tenga las vallas rotas y esté cerrado", denunciaba Juan Ortega.

Las denuncias del PSOE eran reales solamente a medias. Efectivamente, alguien rompió un par de vallas, pero el ayuntamiento las arregló inmediatamente. No es cierto que esté cerrado. Está abierto al público por las mañanas, en horario laborable, pero la verja de entrada parece cerrada para evitar que perros o gatos entren y destrocen las plantas, como ha sucedido muchas veces. Solamente hay que deslizar la verja para entrar libremente. Tampoco es cierto que no haya ningún encargado que lo cuide ni nadie que explique a los visitantes las plantas que alberga. Una persona realiza estos trabajos y solamente se ausenta durante el horario laboral cuando tiene que acudir a trabajar a otro parque de los que se encuentran en la zona.

Sin embargo las carencias del parque son otras. No hay ningún servicio público, por lo que en más de una ocasión visitantes de la tercera edad o incluso niños han tenido que abandonar la visita rápidamente porque no podían hacer sus necesidades, cuando sin embargo hay toma de agua para construirlo fácilmente. Muchos de los letreros que detallan el tipo de vegetal que se contempla han sido robados y en otros paneles ya no se puede leer nada porque el sol ha borrado todas las letras. La tierra del parque es de pésima calidad para el crecimiento de las plantas, hasta el punto que algunos vecinos especialistas en agricultura aseguran que "esto no es tierra. Aquí pusieron zahorra, arcilla y excedentes de canteras de áridos. Imposible hacerlo peor", afirmaban a este periódico. Se da la circunstancia que varias de las plantas que existen en el interior han sido cedidas por los propios vecinos al encargado para que las plante en el parque, "y por cierto ponga usted que gracias al trabajo de este hombre el jardín está maravilloso, porque se preocupa de mantenerlo, cuidarlo y mejorarlo, pero no le dan medios. Fíjese si se preocupa que hasta llevó renacuajos para el estanque y ya han criado ranas. Tiene solo una casetilla para resguardarse, que en verano es un asador de pollos y en invierno un congelador. No hay derecho que traten así a este señor, porque gracias a él da gloria ver el jardín", defienden los vecinos el trabajo del jardinero.

Una de las mayores deficiencias que ven las personas que viven alrededor es "la falta de un horario adecuado para visitarlo. Solo se puede estar por las mañanas de lunes a viernes, mientras está trabajando el encargado, Juan Montes. Pero no podemos disfrutar de él por las tardes, que ahora en verano estaría muy fresquito, ni los fines de semana. Y por las noches las luces están encendidas hasta la madrugada, pero resulta que no podemos entrar. El parque está muy bonito encendido, pero nosotros no podemos entrar, tenemos que quedarnos fuera", se quejan sin entender lo que pasa.

El Jardín del Sol, el parque botánico de Roquetas, ha recibido incluso visitas de grupos escolares o de personas de la tercera edad.

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