Un centro de interpretación de la nueva cultura del agua

  • La nueva planta difundirá la importancia de realizar un uso responsable de los recursos

"En esta provincia sabemos bien que el agua no es ilimitada. No se trata sólo de construir grandes obras hídricas, sino también de ser responsables y evitar los abusos. El programa AGUA está significando para la provincia una concepción nueva del uso de este bien público, mucho más razonable, exigente y responsable". La argumentación del subdelegado del Gobierno, Andrés Heras, resume la política que se ha marcado como reto el Ejecutivo de Zapatero en materia de agua. La lucha contra el déficit hídrico sigue vigente, pero ahora se trabaja por agua de calidad, a un menor coste y con el consumo de energía mínimo. La tecnología ha evolucionado en los últimos años y ha conseguido que, aunque los costes siguen siendo millonarios para la administración, el metro cúbico necesite 4 kilovatios. Antes eran muchos más y aún los siguen siendo en muchos países porque las empresas españolas lideran el sector mundial de la desalación y apuestan por la ósmosis inversa frente a otras tecnologías como la que exportaron los israelíes.

La planta de Cuevas utilizará placas fotovoltaicas para cubrir necesidades energéticas (térmicas y eléctricas) auxiliares. Según Acuamed, también se cuidan los aspectos arquitectónicos y bioclimáticos, de insonorización y estéticos, para garantizar la adecuada integración de la desaladora en su entorno minimizando su impacto visual. Esto ocurre con la mayoría de las instalaciones del Programa AGUA, que tan sólo en la provincia de Almería sumarán una inversión de 762 millones de euros, pero la desaladora del Bajo Almanzora será un referente de la nueva cultura hídrica.

Las instalaciones, valladas en el conjunto de su perímetro, van a ofrecer a escolares, asociaciones y agentes sociales la posibilidad de conocer en primera persona la desalación. Es la principal apuesta del Gobierno, que tampoco ha sido nunca contrario a trasvases como el del Negratín o Tajo, y se acercará a los almerienses con un centro de interpretación. Es el edificio más alto del conjunto de la nueva planta y hasta su construcción ha tenido una finalidad didáctica. Tiene cuatro ventanas orientadas a los sistemas que se integran en el entorno del agua (al este Sierra Almagrera y los núcleos urbanos, al oeste los cultivos del margen derecho del Río Almanzora, al norte el proceso de desalación y al sur el mar). Desde su ático, que ya lo quisieran las promotoras de lujo, las vistas serán inmejorables y mostrarán la perfecta armonía de la desaladora en su entorno. En la entrada habrá un lago con agua desalada, agua de mar con salmuera y fuentes, con las que se demuestra que no existen diferencias, e incluso un fuente en la zona ajardinada. Junto al edificio, un salón de actos en el que el próximo año tendrá lugar la inauguración de la planta.

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