El curioso arte del silvestrismo o la técnica de los 'pillapájaros'

  • El roquetero Rubén Suárez tiene medio centenar de jilgueros que ha capturado él mismo · Los adiestra en 'canto de salón' para participar en concursos y los saca a una plaza cada día para que se pongan "fuertes"

El canto de medio centenar de jilgueros inunda la plaza de Aparecidos de Roquetas de Mar. Como cada mañana, Rubén Suárez saca a sus particulares 'mascotas' a la calle. Dispone las jaulas a varios metros unas de otras, colgadas de hierros o sobre los bancos y el suelo y se sienta a contemplarlos. Son su pasión. "Los saco todos los días al sol para que se pongan fuertes". Su afición comenzó a muy temprana edad. Con seis años su abuelo, cazador en sus ratos libres, le regaló el primer ejemplar y lo "empicó" en el silvestrismo, una práctica que consiste en la captura de aves silvestres, el adiestramiento en la enseñanza del cante y la participación en concursos.

Con el paso del tiempo Rubén ha ido aprendiendo todo lo referente al jilguero y se ha hecho un experto. En su casa convive con más de 50 jilgueros y pájaros cruzados con canarios. Casi todos los ha capturado él.

"La época de veda con reclamo de jilgueros se abre en octubre, cuando los pájaros emigran a África. Yo los capturo en la playa, se pone una red y encima alimento. Al lado, la jaula con el reclamo. Lo mejor es ir por la mañana, antes del mediodía".

Suárez está federado, una condición ineludible para realizar esta práctica. Pertenece a la Sociedad Silvestrista de Roquetas de Mar 'José y Juana'. El número máximo de capturas está estipulado en "unos tres ejemplares en un día, según la federativa que tengas".

A diario prepara a algunos de sus pájaros para concursos. Un jilguero 'ganador' debe tener cualidades específicas: un plumaje colorido y brillante y un tipo de cante determinado. Clasifica a los mejores otorgándoles un lugar privilegiado en el salón de casa y los entrena. Para ello habilita cajas insonorizadas con un sistema de altavoces y reproducción musical en las que se introducen las jaulas. "Si les pones el canto de salón de otros jilgueros ganadores aprenden a hacerlo igual. Es la manera que hay de que puedan concursar".

El resto de pájaros, los que no son para concurso, viven en una torre de jaulas en el patio de la vivienda. "Empiezan a criar de febrero a agosto y en solo 15 días desde la puesta salen los huevos". Tampoco a ellos les faltan los mimos. En verano, además de las salidas a la plaza, disfrutan de la temperatura ambiente y, en invierno, techa el espacio para evitar problemas por el frío. "Son mi mayor afición".

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