La crisis económica se deja notar en las fiestas en honor a San Isidro Labrador

  • La Feria del Mediodía y la de la Noche ha contado con menor participación de visitanes y murgitanos que otros años

La crisis ecónomica se ha notado en la edición 2008 de las fiestas del Patrón de El Ejido, San Isidro Labrador, que ha obligado a murgitanos y visitantes a apretarse el cinturón y gastar menos en la Feria del Mediodía y en la de la Noche, si bien el ambiente ha sido bueno y muy festivo en general.

Los habituales de las fiestas patronales se han dado cuenta del descenso de afluencia de público, pero aún así las fiestas han sido todo un éxito, con casetas del recinto ferial llenas hasta altas horas de la madrugada. Un año más, las fiestas han triunfado sobre los bolsillos, y aunque se ha gastado menos, se ha gastado bien. Ya lo dijo el sacerdote en la misa celebrada el domingo a partir de las once de la mañana en la parroquia de San Isidro, con la imagen del patrón dominando el templo, "la humildad es una de las virtudes del Santo".

Y con humildad y buen humor se tomaron los ejidenses el fin de fiestas patronales. Quienes acudieron a las casetas y actividades del recinto ferial, de día o de noche, no salieron defraudados. Tras la misa en honor al Patrón, a la que acudieron los ciudadanos de a pie, pero no la corporación municipal que lo haría en la posterior santa misa y procesión, (el alcalde está convaleciente de una operación de hernia), hacia la una del mediodía se abría el recinto ferial. Dado el fuerte calor reinante fueron pocos los valientes que se atrevieron a pisar el albero a esas horas, prefiriendo la última hora de la tarde o la noche para despedir las fiestas.

Sobre las dos de la tarde el concejal de Cultura, Gerardo Palmero, entregaba en la Caseta Municipal el premio a la XIII edición del festival de pirotecnía, dotado con tres mil euros, y que recaía en la empresa Sánchez, de Martos (Jaén). Precisamente todo un espectáculo de pirotecnía, la traca final, esperaba a todos en el centro de la ciudad a partir de las once de la noche, una vez acabado el histórico partido Alemania-España de la final de la Eurocopa (si bien a la hora de escribir esta crónica desconocemos si hubo prórroga o penalties que alargara más de lo debido la final cuyo resultado ya se sabrá al leer estas líneas).

El templo parroquial de San Isidro apareció repleto de fieles, con un gran número de inmigrantes y sobre todo de mujeres, mientras que el fuerte calor hacía que el recinto ferial tuviera que esperar para llenarse en el último día y noche de disfrute.

Poco a poco las atracciones, los puestos de chucherías y todo tipo de venta ambulante fueron 'haciendo caja', porque costaba a la gente sacarle de casa. Este año la festividad de San Isidro, cuyo pregonero fue José Antonio García Acién, quien deseó en sus palabras una pronta recuperación al alcalde Juan Enciso, cumple 70 años desde su primera celebración en el Campo de Dalías, siendo multitud de feligreses los que ayer domingo recorrieron las calles de la localidad tras la solemne misa celebrada a partir de las ocho de la tarde, si bien la ciudad entera tenía puesto un oído y un ojo en el partido con Alemanía y los otros en la festividad patronal local.

Hasta el último día no ha habido incidentes graves, excepto los tradicionales transtornos del abuso de alcohol y otras sustancias.

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