Una exposición de narices

  • Más de sesenta fragancias centran la muestra situada en el Teatro Auditorio

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Cerrar los ojos y dejar correr la imaginación mientras se disfruta de 60 fragancias y esencias naturales como la canela, la violeta, la mirra o el limón… Ese es el eje central de la exposición Por narices, esencias y fragancias naturales, que desde el pasado día 29 de febrero y hasta el próximo 13 de marzo permanece expuesta en el hall del Teatro Auditorio de El Ejido, organizada por la Obra Social La Caixa con la colaboración del Ayuntamiento de El Ejido. Una exposición por la que han pasado ya unas 1.200 personas, que han conseguido comprender que la historia del olor y el perfume se pierde en la noche de los tiempos. "De los 5 sentidos que tiene el ser humano el olfato es el gran olvidado", aseguraba el guía de la exposición, José Miguel Villegas. La cultura occidental produce estímulos en gran medida por y para los sentidos de la vista y el oído. La pintura, la escultura, la música y los medios audiovisuales son los más demandados y, de no ser por la loable excepción de los perfumes, el olfato permanecería en el más absoluto olvido. Por ello, "a través de esta exposición, se pretende romper una lanza a favor de este sentido abandonado", apostillaba.

El sistema expendedor que se utiliza para catar cada aroma es "un frasco cilíndrico de vidrio, en cuyo fondo se dispone de cada mezcla aromática con nada en un pequeño recipiente de laboratorio. Un abanico de papel secante difunde el aroma por el interior del frasco, por lo que basta con hacer girar media vuelta la tapadera interna que mantiene cerrado el sistema, para dirigir una cierta cantidad de aroma a nuestra nariz. Tiene una serie de hendiduras en distintas alturas que permiten que cualquier persona, desde una niño, alguien con discapacidad, un adulto, todo el mundo, pueda disfrutar de estos olores", añadía. De hecho, asegura que además de escolares y vecinos del municipio en general, tres asociaciones de personas con discapacidad se han acercado hasta el Teatro Auditorio, y "te puedo asegurar que me ha sorprendido, muy en positivo, ver cómo son quienes más se vuelcan en la visita, la disfrutan…" Mediante estos difusores, los visitantes de la muestra pueden deleitarse con una colección de aromas cuidadosamente seleccionados entre los más importantes del mundo: plantas, frutas, semillas, maderas, flores, olores de origen animal... Tampoco faltan alusiones a la fisiología de la olfacción en los seres humanos, que ayudarán a los visitantes a comprender mejor el funcionamiento del que quizá sea el más enigmático de nuestros sentidos.

El sentido del olfato detecta partículas que viajan por el aire y toman contacto físico con nuestros órganos olfativos. Esto hace que sea un sentido fácilmente saturable, pues si el número de estas partículas es elevado, pueden llegar a bloquear los órganos de captación. Estas partículas olorosas, formadas habitualmente por carbono, hidrógeno y oxígeno son generalmente moléculas orgánicas y ligeras, lo que les permite mayor volatilidad. De ahí que aunque la exposición no tiene una ruta marcada, sí extienden ciertas recomendaciones para el visitante."Es mejor oler levemente cada aroma, evitando realizar fuertes inspiraciones. De otro modo, la pituitaria se puede saturar de olor y no sería posible completar la visita satisfactoriamente. Es ideal tomarse con calma y tiempo la visita a esta exposición", apostilla el guía.

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