Más extranjeros pese a la crisis

  • Todos los indicadores experimentan un crecimiento del censo de personas de otras nacionalidades en el último año · Más de 155.000 foráneos residen en los 102 pueblos, 49.292 cotizan en la Seguridad Social

Almería sigue siendo una torre de Babel, un crisol con una treintena de nacionalidades, entre las que imperan los marroquíes, ingleses y rumanos. Lejos de retroceder por la preocupante crisis económica y la falta de empleo, el fenómeno de las migraciones desde otros países ha venido experimentando un considerable incremento en el último año y es una tendencia que se mantiene en los últimos meses. Todos los parámetros evidencian que cada día son más las personas de otros países que se instalan en los 102 pueblos de la provincia para buscarse un futuro mejor al que tenían en su lugar de origen.

A lo largo del último año han crecido el censo de la población extranjera afincada en Almería, la cifra de desempleados, la de afiliaciones a la Seguridad Social y también la llegada de pateras a la costa almeriense. La evolución de los ciudadanos de otros países a lo largo de la última década ha sido de vértigo y la población se ha multiplicado por cinco. Los 29.912 extranjeros residentes en 2001 se han convertido en poco más de 155.000 a finales de 2011, siendo uno de los pilares de la economía en la provincia.

El último de los informes que ayer hizo público el Observatorio Permanente de la Inmigración del Gobierno ha cifrado en 142.081 los extranjeros residentes en la provincia con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor. El estudio trimestral constata un aumento del 8,78% en el número de extranjeros pertenecientes al Régimen General, es decir a los países que no forman parte de la Unión Europea. Más de la mitad de los extranjeros del Régimen General son hombres con edades comprendidas entre los 25 y 44 años y proceden del norte de África.

La estadística de afiliación a la Seguridad Social de la provincia también refleja un incremento en relación al año anterior que no se corresponde con la dinámica del resto de provincias del país. Almería cuenta con 49.292 afiliados de origen extranjero, de los que 32.572 proceden de países no pertenecientes a la Unión Europea. La mayoría, en torno a 30.000 cotizan en el Sistema Especial Agrario y otros 15.085 lo hacen en el Régimen General. La Seguridad Social en Almería cuenta con 3.128 autónomos de otros países y apenas 952 dedicados al hogar. Sólo Málaga, con 52.208 extranjeros afiliados a la Seguridad Social, supera la elevada cifra de nuestra provincia. La variación interanual de afiliación en España, en contraposición a la de Almería, es de -4,92% en el colectivo de trabajadores extranjeros. De los 42.929 afiliados a la Seguridad Social en la provincia, 31.916 son hombres y las 17.376 restantes mujeres. El número de contratos también ha experimentado un aumento considerable. De los 15.142 contemplados por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales en 1999 se pasó a 45.926 en 2003 y a más de 79.816 en 2010, fruto de la permanente llegada de inmigrantes en la última década, pero también de la mayor concienciación de los empresarios en materia de contratación ilegal.

Lógicamente, el incremento de la población de otros países que se instala en la provincia ha tenido un fuerte impacto en la tasa de paro. La provincia ha pasado de tener 1.910 demandantes de empleo extranjeros en 1999 a los 23.535 de 2010. La cifra de parados foráneos de Almería, según el último análisis económico de UGT, asciende a casi 19.000 personas, situándose la mayoría, 6.872 extranjeros, en el sector de los servicios y más de 4.000 en la construcción. El Ministerio de Trabajo e Inmigración cifró en 16.478 las personas de otros países desempleadas en la provincia a finales del pasado año, tan solo superada por Málaga con un total de 25.495 parados.

La llegada de pateras es otro de los indicadores que evidencian el incremento de inmigrantes en la provincia de Almería. Si en 2010 se produjo una caída sin precedentes del fenómeno de la inmigración ilegal, principalmente en las costas españolas, el último ejercicio se cerró con un incremento de hasta el 50% por vía marítima. La llegada de pateras a la provincia bajó un 60% en 2010 en relación al año anterior y en el último año experimentó un repunte aún sin cifras oficiales.

Si en 2009 fueron 950 los inmigrantes clandestinos que fueron interceptados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado gracias al Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), las cifras de asistencias de Cruz Roja Almería, a través de los Equipos de Respuesta Inmediata ante Emergencias (ERIE) de la capital, Mojácar y El Ejido, en el último año superan el millar. De hecho, la caída había sido continuada desde la implantación del sistema en 2007 en la provincia de Almería, siendo la tecnología más avanzada en la lucha contra la inmigración ilegal y el narcotráfico. La tendencia se reproduce en todo el país pasando la inmigración ilegal de embarcaciones de los 3.632 norteafricanos de 2010 a los más de 5.400 en el último año. Eso sí, según los datos del Ministerio del Interior, el número de repatriaciones alcanzó las 30.792 en 2011, un 6,29% más que en el ejercicio anterior.

Las organizaciones que trabajan en la integración y atención a los inmigrantes también han duplicado sus esfuerzos en el último año, tal y como recoge Cruz Roja de Almería en su memoria anual. Este año han superado por primera vez las 42.000 asistencias, de las que una proporción considerable corresponden a personas de otros países en riesgo de exclusión social y con menos recursos económicos. A pesar de que aún no se ha hecho público su informe de gestión del último ejercicio, el presidente de Almería Acoge, Juan Miralles, también constata un incremento de las personas más desfavorecidas procedentes de otros países que han solicitado ayuda a través de sus diferentes programas. Y es que la crisis, lejos de desanimar a la población extranjera, les hace ver a la provincia como una oportunidad.

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