El PSOE saca adelante en solitario sus presupuestos "sostenibles y anticrisis"

  • La oposición justifica su rechazo en que las cuentas de 2010 son una "chapuza contable" de anuncios y un modelo económico fracasado · El PP niega que se hayan pactado 93 enmiendas y rebaja el consenso a 53

El deseo de próspero año sonó a hueco ayer en el Parlamento andaluz. El PSOE se quedó solo, por sexto año consecutivo, en la defensa de sus Presupuestos y en su confianza de que 2010 será un año menos malo gracias a estos. Las cuentas ideadas por el Gobierno autonómico siguen la tendencia anticrisis del anterior e incorporan como novedad el término sostenible; denominación que ha elegido al unísono con el Ejecutivo central para designar los primeros pasos hacia un cambio de modelo económico, y en el que la oposición no cree. Y no lo hace, porque considera que la Junta tira de la "palabra de moda" para camuflar que continuará con su estrategia de anuncios, maquetas y "sumisión" a Madrid, que se traducen en unas cuentas "cobardes" que no van a servir para salir ni de la crisis ni sacar a Andalucía del furgón de cola.

El resultado final de la votación en esta última sesión plenaria del año dejó en evidencia esa distancia con PP e IU y en papel mojado ese pacto al que hace un mes invitó el presidente andaluz, José Antonio Griñán. Era a todas luces inviable, a pesar de que el PSOE quiso a última hora, y vía telefónica, acordar un centenar de enmiendas. Al final se quedaron en 93, aunque el PP llegó a negar tal cifra y rebajarlas hasta 53 -32 suyas y 21 de IU-.

Lejos de la guerra numérica, lo que destaca de lo acordado es que no supone un aumento de la inversión. Estas modificaciones, por unos 23 millones, se limitan a cambios superficiales: partidas que se van de un lado a otro o, simplemente, se provincializan.

Tampoco podía ser de otra forma. El Gobierno andaluz ha estado atado de pies y manos para diseñar unas cuentas en plena recesión. Con una caída de la recaudación tributaria en más del 21% y al límite del endeudamiento, la consejera de Economía, Carmen Martínez Aguayo, ha tenido que afrontar el diseño un presupuesto "austero" de 33.737 millones que, por vez primera vez, es a la baja: un 0,1% menos respecto a 2009. Y el recorte no es mayor gracias a que el nuevo sistema de financiación autonómica inyectará un balón de oxígeno de 1.300 millones. Por eso era imposible sacar más de donde no hay.

En este aspecto es en el que centró el PSOE para defender su ley presupuestaria del ataque del PP -a IU no hizo ni una sola mención-. El portavoz socialista, Manuel Gracia, consideró que la mayoría de sus enmiendas eran "inviables" y "demagógicas", cuya aplicación sólo sería posible de seguir el esquema de la Comunidad Valenciana: un endeudamiento superior al propio presupuesto, es decir, un esquema de "bancarrota".

El PP se mantuvo en la posición que marcó desde que se presentaran a mediados de octubre los presupuestos. A este "despropósito contable", el portavoz popular Salvador Fuentes achacó una falta de austeridad y de compromiso con los paganos de la crisis, es decir, empresarios y familias, y acusó al PSOE de intentar taparlo con una "sostenibilidad" que no es más que "un conjunto de ocurrencias panfletarias y sin credibilidad".

Aunque IU también atacó esta afición por añadir "sostenible" a todo y sin significar nada, apuntó hacia el último logro que más ha publicitado el PSOE: el VII Acuerdo de Concertación Social. El portavoz económico de IU, Pedro Vaquero, reprochó al Gobierno andaluz su ejercicio de "manipulación" para repartir la responsabilidad con agentes económicos y sociales, cuando el "fracaso" recae en exclusiva sobre sus espaldas.

A pesar de tener modelos divergentes, en lo que PP e IU también coincidieron fue en "fe ciega" del Junta en el Gobierno de Zapatero y que tradujeron en el "fracaso" de una deuda histórica liquidada en solares y un sistema de financiación que no sitúa a Andalucía entre las comunidades más beneficiadas.

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