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Ander Mirambell, de la Barceloneta al hielo

Ander Mirambell participa en los entrenamientos de skeleton masculino. Ander Mirambell participa en los entrenamientos de skeleton masculino.

Ander Mirambell participa en los entrenamientos de skeleton masculino. / VASSIL DONEV / efe

De la playa al hielo. En esa frase podría resumirse la delirante pero cautivadora historia de Ander Mirambell, que en esta madrugada (2:00), ya jueves, disputará sus terceros Juegos de invierno cuando debute en el skeleton.

Sus posibilidades de hacer un podio son prácticamente nulas, pero Mirambell aspira a meterse entre los 15 primeros y subir un escalón más en una carrera que desarrolla casi contra natura.

No solo representa a uno de los países más conocidos en el mundo por el sol y la playa, sino que él vive en Barcelona, donde empezó entrenando la subida al trineo en la arena de la costa.

Futbolista del filial del Espanyol y atleta destacado en su juventud, Mirambell soñaba con ser olímpico. Pronto vio que sería imposible lograrlo en verano, así que descubrió el skeleton y, nunca mejor dicho, se lanzó de cabeza.

En eso consiste esta modalidad deportiva en la que los competidores se tiran tumbados boca abajo sobre un trineo por un largo tobogán helado y en la que llegan a alcanzar velocidades de 140 kilómetros por hora.

Inspirado por la película Elegidos para la gloria, quiso en un principio comprar un bobsleigh y emular al equipo jamaicano de Calgary de 1998, pero el skeleton resultó finalmente más económico y sencillo. En sus primeras carreras, allá por 2005, lo miraron como a un bicho raro, pero el tesón y el carisma del pionero español le ganaron pronto el respeto del circuito.

Ahora entrena en el centro de alto rendimiento de Barcelona, donde empuja un trineo con ruedas. Entre octubre y marzo -si hay dinero- viaja por el circuito, donde ha podido ensayar su cambio en la arrancada, ya que ahora en lugar de empujar el deslizador con dos manos lo hace con una.

En los Juegos de Vancouver de 2010 hizo su debut olímpico con un puesto 24, mientras que en 2014 terminó en la plaza 26. A sus 34 años, Mirambell aspira en Pyeongchang -donde fue el primer español en llegar- a meterse en la última ronda, a la que acceden sólo los 20 mejores, y dejar ahí algunos rivales por detrás. Antes, sin embargo, tendrá que superar las tres rondas preliminares: dos esta noche y otra en la de mañana.

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