Atrapado en el tiempo

  • Tras la jornada 33ª, el Almería apenas suma un punto más que el curso pasado y tres por encima que el anterior

  • El equipo parece abocado de nuevo a sufrir hasta la última jornada

La UD Almería vive atrapada en el tiempo desde que descendiese de Primera hace tres temporadas, condenada curso tras curso a repetir los mismos errores por fallos en la planificación deportiva, desidia o, simplemente, pura dejadez. A los seguidores rojiblancos se les empieza a poner cara de Bill Murray viendo que a falta de nueve jornadas para el término de la competición equipo y club tropiezan una y otra vez en la misma piedra.

Si en la cinta homónima de 1993 el reputado actor repetía día tras día la misma rutina en su trabajo como reportero con el conocido día de la marmota como eje dinamizador, quien haya acudido al Estadio de los Juegos Mediterráneos cada quincena durante las tres últimas campañas tendrála sensación de ver la misma película en un malévolo bucle sin fin.

Y es que el Almería actual empieza a presentar los mismos síntomas que sus predecesores, entre los que figura cierta tendencia natural a la indolencia y una marcada vena acomodaticia, mezcladas con la dificultad extrema para desarrollar un fútbol asociativo al no disponer de la calidad técnica necesaria entres sus piezas, pero a la vez tampoco sacar ventaja de la vertiente directa. No es capaz, por tanto, de dominar ninguna de las artes del juego, aunque en descargo del plantel contemporáneo habría que apuntar la plaga de lesiones que viene asolándolo, si bien muchas previsibles debido a largos periodos de inactividad competitiva.

Como quiera que fuese los de Lucas Alcaraz se han plantado en la jornada 33 del campeonato con 37 puntos, cifra que solo mejora en uno al equipo entrenado por Ramis en la recta final del curso pasado y en tres al que dirigiese Gorosito justo tras caer de Primera. Sergi, Miguel Rivera, Joan Carrillo, Néstor Gorosito, Fernando Soriano, Fran Fernáncez, Luis Miguel Ramis y Lucas Alcaraz configuran la amplia nómina de técnicos en este aterrador regreso a la categoría de plata.

Ocho nombres con currículos de lo más variopinto que disfrutaron de distintas plantillas de futblistas y que vienen a confirmar que el problema no es coyuntural, sino estructural, de fondo y no solo de forma, de directiva, más que de profesionales.

Con 38 puntos en la misma jornada la Ponferradina dio con sus huesos en Segunda B en el curso 15-16 aunque ese mismo año el Huesca se salvó sumando 36 a esas alturas y el propio Almería con apenas 34. El curso pasado el UCAM de Francisco tenía 38 en estas fechas y descendió en la última jornada, si bien el ejemplo más sugestivo es el del Elche, que acabó bajando pese a sumar 42 puntos en la jornada 33. Las cuentas hoy pasan porque Cultural y Córdoba sigan fallando más que por la reacción unionista, pero la próxima jornada uno se mide al Barça B y el otro recibe al Lorca. Y mientras el seguidor se pregunta si habrá que rezarle a la Patrona en Lugo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios