Deportes

Estupefacción total

  • Lucas Alcaraz deja el banquillo de "mutuo acuerdo" con el club en busca de "reactivar al equipo"

  • El técnico granadino renuncia al año de contrato que le restaba y a otro opcional

Lucas Alcaraz le echa el brazo por encima a un cariacontecido Alfonso García Piñero en la comparecencia de prensa donde se anunció ayer la marcha de Lucas Alcaraz. Lucas Alcaraz le echa el brazo por encima a un cariacontecido Alfonso García Piñero en la comparecencia de prensa donde se anunció ayer la marcha de Lucas Alcaraz.

Lucas Alcaraz le echa el brazo por encima a un cariacontecido Alfonso García Piñero en la comparecencia de prensa donde se anunció ayer la marcha de Lucas Alcaraz. / fotos: javier alonso

Ni cese, ni dimisión: mutuo acuerdo. Así definía Lucas Alcaraz su sorprendente salida de la UD Almería a falta de seis jornadas para el término de la competición, que ayer causaba una mezcla de sorpresa, estupor y cierta conmoción en el vestuario, la afición rojiblanca y el entorno del club por la fe que se había puesto en su capacidad para eludir el descenso.

Los jugadores llegaban a la sesión preparatoria creyendo que entrenarían a las órdenes del granadino y tras una despedida colectiva, Fran Fernández tomaba de nuevo las riendas del plantel por tercera vez en las dos últimas campañas, con la diferencia de que en principio en esta ocasión asumirá la responsabilidad hasta final de curso con la complicada misión de lograr la permanencia.

En una improvisada rueda de prensa a la que no acudió el presidente, Alfonso García Gabarrón, quien volvía a delegar en su hijo los asuntos más espinosos, Lucas daba su versión sobre los hechos: "Hemos llegado a esta solución viendo que podía ser la mejor forma de reactivar al equipo tras una racha de resultados que nos acercaba a los puestos de descenso, aunque sigamos fuera. Tras una reflexión profunda, analizar muchas cosas y ver los datos de los análisis de los últimos partidos, llegamos a esta solución. Es la primera vez en mi carrera deportiva que es de mutuo acuerdo tras estar dirigiendo 30 años. Creemos que hacemos lo mejor para la UD Almería, no me importa renunciar a un contrato de larga duración porque pienso que puede ser un revulsivo para que el equipo se reactive".

En efecto Lucas renuncia con su decisión a otra temporada más que tenía firmada e incluso a una tercera opcional que figuraba en su contrato asegurando que perdona el montante económico: "El acuerdo económico es que cobro lo que he trabajado hasta anteayer. Por eso renuncio a un contrato de largo duración. Se llega después de una reflexión conjunta, no es ni un cese ni una dimisión. Llegué en unas condiciones muy complicadas de descenso, lesiones y problemas, pero esa fase inicial de llegar vivos a Navidad se hizo bien. Luego se demostró un buen rendimiento, pero entre lesiones determinantes para confeccionar las alineaciones y alcanzar continuidad en el bloque, detalles de falta de suerte y partidos que no estuvimos bien, nos faltó esa tercera fase tras la Cultural. En el fútbol ya sabemos lo que son los estados de ánimo, aún así el equipo sigue fuera del descenso, depende de sí mismo y juega en casa. Espero que ese punto de acierto y suerte llegue a partir de ahora".

El granadino despedía así su segunda etapa en las filas de la UDA (en la 2011-2012 era destituido con el equipo en play off de ascenso), tercera en la capital (anteriormente dirigió al Almería CF) y cuarta en el fútbol almeriense (el Adra fue uno de sus primeros periplos en los banquillos). Lo deja habiendo sumado 24 puntos sobre 63 posibles en 21 jornadas, equivalente a una vuelta del campeonato, saldada con 6 victorias, otros tantos empates y 9 derrotas.

La acumulación de ocho partidos sin ganar, circunstancia que ya motivó la destitución de su antecesor, Luis Miguel Ramis, ha jugado también un papel importante en el desarrollo de los acontecimientos de las últimas horas, sin olvidar que Lucas nunca ha escondido que se encontró una situación económica y deportiva más depauperada de lo que creía desde fuera, recalcando la mala fortuna con la plaga de lesiones como factor determinante.

Alfonso García Piñero, en su calidad de vicepresidente ejecutivo de la entidad, era el encargado de ofrecer las explicaciones por parte de la propiedad: "Para las dos partes ha sido una situación difícil, incómoda y desagradable, pero hemos considerado que para el presente y futuro inmediato del equipo, que es lo importante, podría ser buena. Doy las gracias a Lucas y su cuerpo técnico por su profesionalidad, honestidad y compromiso".

Cuestionado acerca de la posibilidad de que se produzcan dimisiones entre los integrantes de la Comisión Deportiva o de la propia directiva viendo la deriva del club desde el descenso de Primera, Alfonso junior negaba que nadie más haya puesto el cargo a su disposición sobre la mesa de su despacho, admitiendo que los jugadores llegaron a la sesión de trabajo sin saber nada del particular: "Los jugadores se enteraron cuando se enteraron todos. Nuestra política y costumbre es que hasta que no está todo firmado y claro no procedemos. En ese momento se enteraron".

Eludiendo el ejercicio de la autocrítica y achacando casi todo a factores externos, Alfonso junior no dejaba pasar la oportunidad para hacer un nuevo llamamiento a la afición de cara al trascendental duelo del sábado ante el Barça B para pedir unión y evitar posibles escenas desagradables: "Somos conscientes de que hay muchos aspectos o un cúmulo de factores que imposibilita que las cosas puedan marchar todo lo bien que quisiéramos, pero no creo que si estamos en una situación así haya sido por una mala planificación deportiva. El club acepta cualquier comentario, pero es el momento de andar unidos y centrados en el próximo partido, que es de vital importancia y si lo sacamos es probable que todo pueda ir notablemente bien de aquí al final, olvidándonos de las críticas, que seguro no son positivas a día de hoy".

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