Lourdes Mohedano, calidad suprema

  • La medallista olímpica en Río 2016 con el equipo nacional de gimnasia rítmica ha protagonizado, junto a sus compañeras, el cortometraje 'Más que plata', de Carlos Agulló

La gimnasta Lourdes Mohedano, en pleno ejercicio de aros y mazas. La gimnasta Lourdes Mohedano, en pleno ejercicio de aros y mazas.

La gimnasta Lourdes Mohedano, en pleno ejercicio de aros y mazas. / m.. g.

"Aguantas mientras avanzas. Hay que soportar sin dejar de avanzar. Así es como se gana". Con estas tres frases, Rocky Balboa, interpretado por el tres veces nominado al Óscar Sylvester Stallone, convence a su hijo de que debe vivir su vida propia sin buscar excusas en Rocky Balboa (2006), la sexta entrega de la mítica saga pugilística. En esta misma línea, la gimnasta cordobesa Lourdes Mohedano comenzó a entrenar con 12 años, lejos de su familia en el Centro de Alto Rendimiento Joaquín Blume de Madrid, una media de siete horas al día durante los últimos 10 años. "Irte de casa tan pequeña no es fácil. Iba a casa sólo un fin de semana al mes, pero me acostumbré, porque, además de entrenar, te lo pasas bien. Y mi familia siempre ha estado ahí para apoyarme en lo que yo decidiera", admite Mohedano.

Tras haber logrado medallas en Campeonatos de España, Europeos, Mundiales y Juegos Olímpicos hasta alcanzar la increíble cifra de 56 preseas (20 de ellas en el mágico 2016), Lourdes se ha tomado un descanso necesario. De hecho, las cinco protagonistas de la sensacional plata de Río 2016 están "machacadas" por las lesiones: Alejandra Quereda tiene que operarse próximamente de la cadera; Sandra Aguilar, del hombro; Elena López ya está en periodo de recuperación de su operación del pie, al igual que Lourdes que, además, tiene dolores en la espalda. Y Artemi Gavezou también tiene dolores fuertes en distintas partes de su cuerpo. Así las cosas, la Federación Española de Gimnasia, patrocinada por Iberdrola, está preparando a otras cinco chicas para los Juegos de Tokio 2020 por si las cinco grandes referentes de la gimnasia nacional no se recuperan a tiempo para la importante cita.

Las cinco medallistas olímpicas han aprovechado el asueto para compartir una experiencia inolvidable en India. Se trata de un viaje narrado en el cortometraje documental Más que plata, dirigido por Carlos Agulló y producido por la Federación Española de Gimnasia con el apoyo de Iberdrola. En febrero se desplazaron a Pune (la séptima ciudad más poblada del país) para trabajar con un equipo local amateur dentro del marco de un proyecto social y allí vivieron una semana, en la que el deporte se convirtió en el nexo común entre diferentes culturas y esta aventura, en el vehículo para el desarrollo personal de todas las protagonistas.

"Allí tienen pocos medios, así que les regalamos pelotas, mazas, cintas, aparatos... Y también intercambiamos cultura y compartimos un gran momento. Con esta experiencia he aprendido a valorar más lo que tenemos aquí. Nosotras les enseñamos algunos giros y equilibrios para mejorar su técnica, pero también a bailar flamenco. Y ellas nos enseñaron sus bailes tradicionales", pone de relieve Lourdes.

Hace poco más de un año, todo un país se emocionaba con las lágrimas de un puñado de jóvenes que devolvió a España a un podio olímpico después de 20 años. La selección nacional de gimnasia rítmica hizo historia en los Juegos de Río de Janeiro. En ella estaba Lourdes Mohedano, una chica de Peñarroya-Pueblonuevo que para entonces ya era un ídolo en el deporte provincial. Su extraordinaria trayectoria llegó a su punto más alto en Brasil, donde se convirtió en la primera mujer cordobesa que conquistaba una medalla olímpica que debió ser de oro. Dos de las cinco gimnastas rusas llevaban el maillot desabrochado y eso está penado según el código. "Hubo tongo, porque los jueces tenían que haberlas penalizado por eso. Además, de los cuatro pases, hicieron tres mal y uno bien y nosotras hicimos cuatro pases prácticamente perfectos. Está claro que las rusas tienen un apoyo arbitral que no tienen otros equipos. Nos dio mucha rabia, porque sabíamos que nos merecíamos el oro", revela Lourdes. Otro ejemplo más de cómo hay que avanzar en la vida encajando ganchos y directos.

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