fórmula 1

McLaren regresa al estado de pánico

  • El coche del equipo británico se paró tres veces y rodó poco en una jornada dominada por el Ferrari de Vettel

El alemán de Ferrari Sebastia Vettel, durante la primera jornada de la segunda tanda de entrenamientos. El alemán de Ferrari Sebastia Vettel, durante la primera jornada de la segunda tanda de entrenamientos.

El alemán de Ferrari Sebastia Vettel, durante la primera jornada de la segunda tanda de entrenamientos. / enric fontcuberta / efe

Mclaren cerró la quinta jornada de entrenamientos de pretemporada en el Circuito Barcelona-Cataluña sin apenas rodaje en pista, con tres paradas (dos banderas rojas) y la sensación de no haber salido del maleficio de otros años.

La de ayer era una jornada especial para todos los equipos, ya que arrancaba la segunda tanda de cuatro días de entrenamientos en Montmeló, después de que la semana pasada el frío, la lluvia y la nieve adquiriesen un protagonismo que echó del reasfaltado circuito a casi todos los coches durante dos jornadas. El sol, las temperaturas en alza y sin riesgo de lluvia se erigían en aspectos que animaban a sacar el máximo rendimiento a las ocho horas que iba a estar abierta la pista. Allí se plantó ante el semáforo rojo un McLaren para ser el primero en salir a rodar. No obstante, el belga Stoffel Vandoorne vivió un calvario porque su monoplaza se paró por la mañana dos veces por un problema eléctrico y una vez más por la tarde, tras una "pérdida de presión hidráulica", según confirmó la escudería británica.

Problemas eléctricos por la mañana y un fallo hidráulico por la tarde pararon al McLaren

La sensación de pánico se volvió a apoderar de McLaren, no tanto por los problemas que aparecen cada día, sino por la falta de rodaje del coche, que necesita kilómetros y no parar más en el garaje.

El cambio de motor (Renault) para este curso apuntaba a una nueva era, pero el equipo sumará una pretemporada más con graves problemas para rodar kilómetros y adquirir información del rendimiento del coche con el nuevo propulsor. Casualmente, otro coche impulsado por Renault, el Red Bull, también obligó a una bandera roja por la tarde, cuando al belga Max Verstappen se le paró el monoplaza en la escapatoria de la curva 3 y debió ser llevado al garaje en una grúa, pero ya había rodado más de 100 vueltas. Vandoorne sólo dio 38 giros.

En la liga de los bólidos más rápidos, Mercedes y Ferrri se dieron un festín de probaturas, especialmente en tandas largas. Mientras Sebastian Vettel cerró la jornada como el más rápido (1.20,396) tras 168 vueltas, los dos pilotos de Mercedes, Valtteri Bottas (86) y Lewis Hamilton (88) rodaron 174 giros. El primero marcó un mejor registro de 1.20,594 minutos, mientras que el inglés fue el cuarto más veloz, a 0.412 del alemán.

En medio de los dos Mercedes, el tercer coche más rápido fue el Red Bull de Max Verstapen, a 0,253 de Vettel.

La gran actividad que se vio en la pista contrastó con el poco trabajo tanto de McLaren como de Toro Rosso, que se pasó la tarde en el garaje con su motor Honda.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios