Rapsodias desde el banquillo

  • Lillo es reconocido por su verbo fácil y nunca escapa a las comparaciones con Valdano en ese aspecto

Juanma Lillo huye de típicos y tópicos, de los clichés relacionados con su profesión. Considerado un teórico del fútbol, un tipo metódico en su quehacer diario, sus discursos en las comparecencias públicas están cargados de metáforas que no dejan a su audiencia indiferente.

Con motivo de su presentación como nuevo entrenador del Almería el tolosarra ya filtró una muestra de su verbo fácil con frases del tipo "hay que amar, vivir, sentir y hierba, hierba..." o "en la cabeza tengo a las jugadores y sus interacciones; el todo no porque es cambiante, como un pez que, cuando lo tenga, seguramente se escape".

En internet sus seguidores son legión y hay multitud de foros y blogs en los que pueden leerse algunas de sus citas más celebradas [una buena muestra de las mismas figuran en el cuadro anexo]. Desde sus inicios, ese gusto por cultivar el lenguaje lejos del mediocre uso habitual ha llevado a que lo comparen en multitud de ocasiones con Jorge Valdano.

De ambos se dice que son poetas del fútbol, rapsodas que encuentran versos en una actividad tan prosaica como estar sentados en un banquillo. Valdano cambió el césped por los despachos; Lillo, de momento, se aferra al verde.

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