La pelota de papel

El levantador de pesas

  • Gareth Bale tapa el vacío de Cristiano ante la Real, el último partido espinoso del Madrid. Los blancos irán a por los 18 puntos restantes y rezan por que Atleti y Barça caigan al menos una vez.

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En Alemania ha sido el Bayern, en Italia será la Juventus y en Francia será el PSG. Sólo Inglaterra emula a España en emoción por el título liguero, con Chelsea, Manchester City y Liverpool a brazo partido. Aquí también son tres los candidatos. Y más después de la última jornada, pues el Real Madrid salvó, y con mucha más solvencia de la esperada, su espinosa visita a Anoeta y se mantiene a tres puntos de su vecino rojiblanco (76 puntos por 79) y a dos del Barcelona (78).

Flotaba en el ambiente que los madridistas podían caer en San Sebastián, o al menos no ganar. Estaba fresca esa derrota en Sevilla que tantas dudas sembró y encima, Cristiano se quedó en su lujosísima casa a las afueras de Madrid, pendiente de su tendón rotuliano. Tropezar equivalía a caerse definitivamente del tren. Pero el Dortmund exigió menos de lo previsto, ese 3-0 de la ida de los cuartos de Champions no forzaba a una rotación masiva ante la Real y el gen campeón del coloso blanco afloró.

Esta temporada, la dependencia de Cristiano se ha paliado. Y ayuda a ello no sólo Benzema, también Gareth Bale. El galés está levantando a pulso, como un haltera olímpico, el enorme peso de su precio y está a punto de alzar los brazos muy arriba para proclamar que es la estrella que todos esperaban. Lleva 13 goles y 12 pases de gol en la Liga. Y el último, una maravilla de golpeo. Era un regalito del portero Bravo, que su trallazo con el exterior del empeine izquierdo convirtió en regalazo para los espectadores. Fue el 0-2 que sofocó la reacción de la Real, que acalló Anoeta y que revalidó la candidatura madridista al título. Culminó así su semana estelar, después de encauzarlo todo ante el Dortmund. Quien quiera tacharlo de individualista también debe extender su mirada crítica a Cristiano Ronaldo.

Se cuentan con los dedos de una mano los británicos que han triunfado plenamente al salir de las islas para embarcarse en la Liga. Ni Beckham, ni Owen, ni Hughes... Lineker triunfó un año, pero luego no tuvo continuidad, como McManaman. Hay excepciones como Aldridge en la Real Sociedad o Robinson en Osasuna, pero en equipos de primer nivel, la nómina está en blanco. Por eso resalta aún más la figura de Bale en, no se olvide, su primer año lejos de las baked beans -judías estofadas con salsa de tomate- para desayunar.

Quedan seis asaltos. El Atlético tiene la ventaja mayor de todas, dado que atesora un punto más. El Barcelona cuenta con el punto a favor de recibir a los colchoneros en la última jornada y que, con el empate en el Vicente Calderón de la primera vuelta, le vale con llegar a tres puntos de ellos si los doblegan en ese duelo final. Y el Real Madrid cuenta con otra ventaja, si se quiere menor, pero ventaja: un calendario propicio para enjaretar un 18 de 18 y confiar en que el Atlético y el Barcelona pierdan uno de sus seis encuentros.

Los de Ancelotti reciben en casa a Almería, Osasuna, Valencia y Espanyol, y rendirán visita a Valladolid y Celta. Propicio para el pleno.

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