"En la Curia hay gente buena, pero viven algo fuera de la realidad"

-Fue general de la Orden del Carmelo.

-Durante doce años. Me eligieron meses después de haber obtenido un permiso para trabajar, con un grupo de sacerdotes, en un barrio de chabolas mexicano.

-¿Qué trabajo hicieron allí?

-Formábamos comunidades eclesiales de base para que, a la luz de la Palabra, la gente comprendiera que su marginación no era voluntad de Dios. Las situaciones infrahumanas van contra la dignidad humana.

-¿Luchaban por la justicia social?

-Era una lucha pacífica, para ayudarles a tomar conciencia de sus derechos. Algunos pensaban que predicábamos el marxismo. Por eso las comunidades de base fueron perseguidas, a nivel de Iglesia también.

-¿Usted se vio afectado?

-Me acusaron injustamente de favorecer la Teología de la Liberación e ir contra la doctrina de la Iglesia. Pero yo sólo había dado un curso informativo, haciendo un poco de historia.

-¿Quién le acusó?

-Un cardenal latinoamericano, López Trujillo, que ya murió. Después un experto, no me dijeron quién era, examinó mis apuntes y sacó todas mis frases de contexto.

-¿Qué hizo usted?

-Defenderme ante la Congregación para la Doctrina de la Fe. Les escribí y demostré que era todo falso. Les decía: si me mandan un texto del experto que examinó mis apuntes podría acusarlo usando el mismo método que él.

-¿Y a pesar de todo le eligieron?

-¡Unos meses después! Recuerdo que un periódico de Madrid interpretó la noticia de mi elección como un desafío de los Carmelitas a la Santa Sede.

-¿No fue así?

-Para mí fue una ocasión que Dios me brindaba para favorecer la espiritualidad encarnada, que es la escucha de Dios para servir al hermano. Pero estaba reciente la polémica en las carmelitas…

-¿Con los conventos de la Madre Maravillas?

-Fue un momento doloroso. Juan Pablo II autorizó la división porque le dijeron que la mayoría de los monasterios quería las constituciones tradicionales. Cuando le explicaron que era al contrario dijo, textualmente: "Me engañaron".

-¿Cómo pudo ocurrir eso?

-Gente interesada en favorecer al grupo más bien conservador le presentó los datos al Papa de otra manera.

-Aquí le han negado una placa a Santa Maravillas.

-No veo por qué. Cuando un personaje es conocido, aunque su línea de pensamiento diverja de la nuestra, es normal colocarle una placa donde nació.

-¿Qué aprendió en Roma?

-A amar a la Iglesia. Muchos dicen que en Roma se pierde la fe, pero yo la reforcé. En la Curia hay gente muy buena, aunque vivan un poco fuera de la realidad. Como allá solamente llegan informaciones negativas…

-¿Viajó mucho?

-Ocho meses al año. Tenía frailes en 84 países y monjas en 112. Fui también presidente de la Unión de Superiores Generales, lo que me ayudó a conocer la riqueza de la vida religiosa en el mundo.

-Escribió sobre la violencia en la Iglesia.

-Pero no ataqué a las personas, sino que hablé de las estructuras, que se han quedado ancladas en esquemas medievales.

-¿Hay una Iglesia ultraconservadora?

-¿Ha oído hablar del cardenal Ottaviani? Su lema era: "Siempre igual". Se molestó mucho con la encíclica Pacem in Terris, porque la consideraba una puerta abierta al comunismo. ¿Sabe lo que le dijo Juan XXIII? "Eminencia, ambos somos de familias campesinas. Su misión en la Iglesia es como la del perrito que ladra en la granja para avisar de que alguien se acerca. ¡Siga ladrando!".

-¿Cómo evitar las tensiones?

-Con equilibrio entre el movimiento centrípeto, que simboliza la autoridad y garantiza la identidad, y el centrífugo, que representa a los religiosos que están en la frontera y evita que nos momifiquemos.

-¿La clausura ha dejado de tener sentido?

-Hay que entenderla de otro modo, como un espacio de silencio, soledad y fraternidad para un tipo de oración que es la oración contemplativa.

-¡Ahora hay monjas con blogs!

-Antiguamente las mujeres no podían hacer nada sin el marido o el padre. La Iglesia las protegía con doble reja. Y aun así, para Santa Teresa el convento era un gran espacio de libertad. ¡Allí las dejaban tranquilas!

-¿Su fundadora fue feminista?

-En Camino de perfección el censor le tachó un párrafo fuertemente feminista, en el que se quejaba de la opresión de los varones. Dirigiéndose a Cristo, decía: "Señor, tú no fuiste así con ellas, sino que las tuviste en cuenta y encontraste en ellas mayor fidelidad".

-¿Habrá más lugar para las religiosas?

-Deben cobrar más protagonismo. En la Congregación de Religiosos las tres cuartas partes son mujeres, pero las decisiones las toman los varones. Ahora, por primera vez, hay una subsecretaria.

-¿Llegará la paridad a la Curia?

-Se tiene que llegar a eso tarde o temprano.

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