El Congreso escenifica hoy la ruptura política entre Cataluña y el resto del país

  • Ocho de cada diez diputados se opondrán a que la Generalitat pueda celebrar un referéndum Rajoy y Rubalcaba apelarán al diálogo

Comentarios 1

El Gobierno y los partidos calientan motores para un partido cuyo resultado se conoce antes de celebrarse, a no ser que el presidente, Mariano Rajoy, se salga por sorpresa del guión y avance una reforma constitucional que su inmovilismo en la cosa territorial hace poco probable. En principio, el 86,28% de los diputados del Congreso tienen previsto rechazar hoy la tramitación de la proposición de ley del Parlament que pide al Ejecutivo la competencia para celebrar la consulta soberanista fijada para el 9 de noviembre. De los 350 que conforman el arco parlamentario, 302 dirían no a la iniciativa autonómica, los que suman PP, PSOE, UPyD, Foro Asturias y UPN.

Por contra, la iniciativa puede cosechar el respaldo de hasta 47 diputados: los nacionalistas de CiU, el PNV y BNG, los independentistas de ERC y Amaiur, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), y buena parte del Mixto (Nueva Canarias, Compromís y Geroa-Bai). Coalición Canarias, por su parte, optará por la abstención.

El Congreso ya tiene todo preparado para acoger el pleno dedicado expresamente a la propuesta procedente del Parlamento catalán, cuyo debate se prevé extenso. Se calcula que podría superar las seis horas. Según el plan acordado en la Junta de Portavoces del Congreso, la sesión plenaria se abrirá a las 16:00, anunciándose el debate de la iniciativa catalana y dándose lectura, conforme a Reglamento, al escrito que registró hace unas semanas el Ejecutivo exponiendo su criterio contrario a la propuesta, aquél en que decía que Cataluña no puede decidir unilateralmente su futuro y que, por tanto, el referéndum sólo es "especulativo".

A partir de ahí, la propuesta será presentada por la delegación enviada por el Parlament, compuesta por Jordi Turull, portavoz de CiU en la cámara autonómica; Marta Rovira, secretaria general de ERC, y Joan Herrera, líder de ICV. Cada uno de ellos dispondrá de diez minutos para defender la propuesta. Como CiU, ERC e ICV no van a tener otro turno más para defender las llamadas copias de seguridad que registraron en su día para asegurarse de que el debate de la consulta no se aplazaba hasta septiembre, en la Junta de Portavoces también se pactó que ningún grupo de los contrarios a la consulta soberanista ejercerá el turno en contra, para así no privilegiar unas voces sobre otras.

Tras la delegación del Parlament intervendrán los grupos parlamentarios de la oposición del Congreso, de mayor a menor, con 20 minutos cada uno. En todo ese programa hay que encajar la intervención del Gobierno, que, conforme a los usos y costumbres parlamentarios, podrá producirse en cualquier momento de la sesión. Cuando se presentó el Plan Ibarretxe, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero fue el primero en responder y para hoy se calcula que el Ejecutivo, ya sea Mariano Rajoy o la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, tampoco esperará al final de la sesión. El pleno se cerrará con la votación.

Rajoy confió ayer en que el debate sea "clarificador" y subrayó que lo que pretende Artur Mas es "un contrato de adhesión". "Yo sinceramente espero que haya una solución dialogada. No se me ha pasado por la imaginación otra cosa y yo creo que hay que hablar", recalcó el jefe del Ejecutivo, quien no confirmó si tomará la palabra en el debate. Sobre la postura del Gobierno dio pistas el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que descartó hacer ningún "guiño" a Cataluña en forma de mejora de su financiación para aplacar sus pretensiones soberanistas.

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, intervendrá con "buen tono", defendiendo el diálogo y las reformas políticas como los instrumentos "posibles" y "necesarios" para solucionar el "problema importante que tiene España".

Desde Barcelona, el cabeza de lista de CiU para las europeas, Ramon Tremosa, instó a los diputados del PSC en el Congreso a romper la disciplina de voto del PSOE y apoyar la consulta, que no es "sustituible" por otras propuestas ya que es un mandato "legítimo" de las urnas. El PSC rechaza respaldarla porque considera que no ha habido un pacto político previo entre los gobiernos central y catalán.

La portavoz de ERC, Anna Simó, advirtió que su partido no aceptará una eventual oferta de "tercera vía", como por ejemplo un pacto fiscal si el Congreso "cierra la puerta" a la propuesta del Parlament. La portavoz de ICV-EUiA en el Parlament, Dolors Camats, avanzó ayer que el actual conflicto político que existe entre Cataluña y España se convertirá también en un "conflicto democrático" tras la negativa de la Cámara Baja.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios