El eco de Manolo Caracol revive en el Festival de Almería

  • Los cantaores Salomé Pavón, José Mercé, Rancapino y El Pele, el mejor de la noche, rindieron un homenaje al cantaor sevillano en el centenario de su nacimiento el lunes en el patio de La Salle

Cante: Salomé Pavón, Rancapino, Manuel Moreno 'El Pele' y José Mercé. Guitarras: Jerónimo Maya, Fernando Moreno, Antonio Patrocinio y Moraíto Chico. INCIDENCIAS: Patio del Colegio de La Salle, Almería. 43ª Festival Flamenco de Almería. Lunes 24 de marzo de 2009.

Buena entrada en el Patio del colegio de La Salle para la inauguración del 43ª Festival Flamenco de Almería, que en su primer día homenajeó al maestro Manolo Caracol, en el centenario de su nacimiento. Precisamente, la nieta del cantaor sevillano fue la encargadade romper el hielo en la calurosa noche almeriense. Salomé Pavón Ortega, descendiente de Caracol y de Tomás Pavón y Niña de los Peines, no respondió a las expectativas que el público esperaba, aunque dejó destellos de algunos cantes heredados de esos artistas que han dejado huella en la Historia del flamenco. Comenzó por martinetes y agradeció, emocionada, su presencia en el festival almeriense que "ha tenido la bondad de homenajear a mi abuelo".

Siguió por soleá de alcalá, sin temerle a la ira de Undebé, con ese guiño a su tío abuelo Tomás. La letra del remate de la soleá también estuvo dedicada a la familia Pavón, en este caso a la 'Niña de los Peines'. "Mi tía Pastora, era del cante, reina y señora". Y del recuerdo de los Pavón a los Ortega por alegrías de Cádiz, siempre acompañada por la guitarra de Jerónimo Maya. Seguiriyas de Manuel Torre y unas sevillanas lentas para rendir tributo a su abuelo, "el faraón del cante", fueron el preludio a unos fandangos con los que Salomé cerró su actuación.

Alonso Núñez 'Rancapino', conocedor del cante de Caracol como pocos, fue el siguiente en pisar las tablas. El chiclanero comenzó por soleá, haciendo gala de ese gran dominio del compás de doce tiempos que posee el cantaor. El particular homenaje de Rancapino a Manuel Ortega Juárez llegó con esa zambra de "carcelero, carcelero" que hizo grande Caracol. Continuó por alegrías de su tierra, tarantos, malagueñas y fandangos. El gaditano luchó con el cante y el público reconoció su entrega con una buena ovación. Genial el acompañamiento del jerezano Fernando Moreno. Rancapino se despidió por bulerías arrancando los olés del respetable almeriense.

Manuel Moreno 'El Pele' recogió el testigo de Rancapino en el escenario. El cordobés fue sin duda el mejor del cartel, tuvo una noche mágica que deslumbró a los buenos aficionados. Recordó, como no podía ser de otra forma, a su gran maestro Caracol con zambra donde alternaba su gran poderío de voz con unos medios tonos que refrendaban la gran preparación y sabiduría del cantaor cordobés.

Agradeció su presencia en el festival almeriense y el detalle de rendir tributo a "uno de los genios más importantes del flamenco". La soleá la dedicó a todos los aficionados de fuera que asistieron al espectáculo y especialmente al cantaor onubense Arcángel, que se encontraba en el público. 'El Pele' hizo un homenaje a la soleá, sobrado de fuerza y cualidades, el micrófono parecía estorbarle en ocasiones. Buenas falsetas de Antonio Patrocinio, que acompañó de forma magistral al cordobés.

De la soleá a la seguiriya, que también la hizo grande con un remate impresionante por la cabal de Silverio. Arcángel no perdía detalle inmerso entre el público e incluso grababa la actuación de su amigo y maestro, mientras que la cantaora almeriense Toñi Fernández disfrutaba del cante de Manuel.

'El Pele' puso el broche de oro a una noche de duende con fandangos de El Carbonerillo y Manuel Torre, con el que acabó echándose 'palante' y a capella demostró su gran potencial. El público vibró con la actuación del cordobés, que se encuentra en un gran momento de forma.

El último cantaor en subir al escenario fue José Mercé. Muy esperado por todo el público y, a pesar de no tener su mejor noche, el jerezano no defraudó. Mercé refrenda en cada actuación sus tablas y su sabiduría flamenca, aunque en la noche del lunes fue de menos a más. Comenzó por soleá, la misma que grabó en 1994 en 'Caminos reales del cante' y siguió por seguiriyas con el genial toque de Moraíto Chico. Viajó a Cádiz por alegrías para acabar con el mirabrás. Fandangos de la Calzá que comenzaron a entusiasmar a la audiencia de La Salle, momentos antes de recordar que "hay que ser agradecido porque yo me introduje en Andalucía gracias a la peña El Taranto". En las bulerías estuvo genial, concluyendo a capella y con un tributo al homenajeado Caracol que incluyó 'La Salvaora', fandangos e incuso un regalo a Almería con la famosa letra de Pedro el Morato vendiendo verdulería.

Una buena noche que abrió el apetito a todos los buenos aficionados del arte flamenco.

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