Pasteles con un siglo de antigüedad

  • Desde 1888, la confitería La Dulce Alianza endulza la Feria de Almería con una amplia y variada oferta

¿Qué sería de una Feria de Almería sin las tradicionales pastas de almendras, las yemas acarameladas y el tocino de cielo? Probablemente no sería lo mismo, porque el componente gastronómico es esencial para disfrutar de unas completas fiestas.

Desde hace más de un siglo, concretamente desde 1888, la confitería La Dulce Alianza prepara los postres de feria para su importante clientela. Y créanlo cuando hablo de un gran número de clientes porque el local está acostumbrado a recibir visitas, no sólo de sus paisanos más cercanos, sino de multitud de turistas que se pasan por aquí para comprar los dulces y echar fotos a la pastelería. "Es que les encanta la pastelería. Seguramente, además de los dulces que tenemos, les llama la atención su antigüedad", señala Gracia Sánchez, dueña de esta confitería ubicada en el Paseo de Almería.

Además de endulzar los paladares de los feriantes, la Dulce Alianza prepara desde hace tiempo las tradicionales meriendas para los toros , compuestas por bollitos rellenos de jamón y huevo hilado; aperitivos consistentes en los llamados 'saladitos'; y unos dulces finos "que consisten en nuestros tocinillos clásicos, los glaseados y la pasta de almendras", según matiza Sánchez. "Las meriendas las solicita todo el mundo. Preparamos meriendas para individuos, para grupos o para palcos de ocho personas, así que tenemos una variedad de público muy extensa que cada año repite o se incorpora nuevo", comenta.

Parece que para los dulces en Feria no hay crisis que valga. Aunque aún no ha terminado la Feria, las personas que van a los toros "suelen ser fieles a este evento y repiten cada año". Sánchez aclara que "varias semanas antes de que empiece la Feria comenzamos a recibir encargos de meriendas y dulces para las fiestas". Además, manifiesta que a la gente "le encanta" tomarse un café después de echar un rato en la Feria del Mediodía en la cafetería del lugar.

La pastelería, que se abrió en la misma época que la Plaza de Toros, prepara desde siempre el dulce de feria por excelencia: la famosa pasta de almendras. "Es un tipo de mazapán doble que está muy rico y que es el que más se pide, sobre todo para las corridas de toros. También hacemos la yema acaramelada, que va con piñones y también puede ir con almendras o nueces. Se hacen también los tocinillos de cielo que a la gente le encanta degustar durante las tradicionales tardes de toros", señala su dueña.

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