Sosa fiesta de cumpleaños con retazos de torería

  • El auténtico festejo de los 120 años de la Plaza estuvo en la merienda

El fuerte viento de levante que ayer sufrimos en la capital amenazó con deslucir la celebración del 120 cumpleaños de la Plaza de Toros. Sin embargo, fue amainando conforme discurría la tarde, e incluso llegó a dejar una agradable brisa cuando el sol ocultó su tremenda fuerza con la que nos castigó durante toda la mañana. Todos esperábamos más del cartel del tercer festejo de abono pero hubo muchos momentos en que el público llegó a alcanzar un importante grado de aburrimiento, alcanzado tras pasar el umbral de la sosería. El ganado no dio para más ni los toreros acertaron con el estoque, aunque sí hubo algunos retazos de torería que quedarán en el recuerdo de los aficionados. Pero había que celebrar este cumpleaños y el público supo hacerlo durante la merienda, degustando y compartiendo todo tipo de manjares.

La entrada al coso volvió a estar amenizada por segunda tarde por la charanga de una empresa de cerveza, animando con sus pasodobles los minutos previos al inicio de la corrida. En los remozados pasillos de la Plaza me crucé con Loli Ruiz, nerviosa porque la esperaba Diego. En otra barrera estaba Leticia Muñoz, esta tarde acompañada por su hermano Pablo mientras su marido hacía guardia en el Hospital de Poniente. Un poco más arriba están José y Ausen, que ha venido desde Ronda para ver la corrida , y muy cerquita saludo en la distancia a Manuel de la Torre, neurocirujano S. M. el Rey.

Entre las muchas personas que nos visitan en estos días de feria ayer asistieron al festejo Miriam, Matilde Puch y Miriam, llegadas desde Córdoba. Tras la merienda, la falta de riego en el ruedo levantó una gran polvareda que debió llegar hasta el graderío, aunque la empresa sí cuidó la pintura de las líneas que marcan la distancia para picar al toro.

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