El aroma y sabor de lo tradicional

  • El puesto Los Dos Maños regresa a Almería con motivo de la Feria · El gusto del mejor vino dulce es uno de los grandes clásicos de estas fiestas · El negocio celebra este año su 75 cumpleaños

¿Qué sería de la Feria de Almería sin Los Dos Maños? Estamos ante un clásico de los clásicos. Quién no recuerda a sus dos muñecos pisauvas, con una siniestra pero a la vez divertida mirada que invita a todos a degustar el vino dulce que llevan ya 75 años ofreciendo. La Feria de Almería no sería lo mismo sin ellos y por eso, año tras año, deleitan a los almerienses con su presencia en estas marcadas fechas.

Pero además de ser un puesto de referencia en estas fiestas en honor de la Virgen del Mar, son un gran testigo de la evolución de la Feria de Almería. Javier Miguel, junto con su esposa y su hija, es el actual dueño de Los Dos Maños. Lleva seis años dirigiendo el negocio, aunque como él afirma, "parece que llevase toda la vida", y en este tiempo ha visto crecer tanto a la feria como a su establecimiento.

"La estética va modernizándose, a la vez que la feria. Incluimos más luz, más colorido, más música... Lo único que permanece inalterable de nuestro puesto son los dos muñecos pisaúvas, son genuinos", explica Javier.

En cuanto a la feria, Javier se muestra optimista. "Yo creo que está todo bien y muy bonito. Obviamente hay que evolucionar y ahora hay mejores fuegos artificiales, mejores conciertos... Es necesario hacer un conjunto", afirma el actual dueños de Los Dos Maños. "La Feria ha sufrido una gran transformación, antes era más familiar. El feriante era uno más, nos conocíamos todos. Antes era todo muy bonito. Ahora también lo es, pero es diferente. La feria tiene un atractivo irresistible", recuerda.

Si algo destaca Javier de la Feria de Almería, lo que a su juicio la diferencia de las demás, es precisamente ese carácter familiar que ha tenido hasta ahora. "Te sientes cómodo, como si estuvieses en casa. Cuando regreso a Almería tengo la sensación de no haberme ido nunca de aquí", detalla.

localización

Como todos los puestos y casetas, Los Dos Maños se instalan en el nuevo y a la vez polémico recinto ferial.

"Necesitamos mucho de la gente de Almería, nos ha tocado por sorteo en un sitio un poco escondido y animamos a la gente a que nos siga buscando", manifiesta Javier. Para poder guiar a los almerienses hasta su nuevo emplazamiento con el fin de saborear este tradicional vino, a dos euros la copa grande, repartirán octavillas a la entrada del nuevo ferial.

Pese a ello, el negocio tiene una clientela muy fiel. "Más que clientes son ya amigos, ya que vienen año tras año. Algunos rozan ya los 60 o 70 años y recuerdan a los dos pisaúvas. También hay mucha clientela joven, de unos 22 o 23 años, que recuerdan a los muñecos de cuando venían con sus padres de chiquitillos a la feria", sostiene Javier.

Otra cosa que no ha cambiado es el vino que ofrecen. "La venta de vino dulce es muy típico de todas las ferias. Trabajamos con las mismas bodegas desde siempre, y esto es un sinónimo de calidad", detalla con entusiasmo.

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