Cada matrícula ofrece el inicio de una historia sobre dos ruedas

  • La Asociación Cultural de Motos Vespas y Clásicas de Almería ofreció una muestra en la Puerta Purchena con más de 100 modelos distintos

Hace 42 años Los Bravos pedían "una motocicleta que me sirva para correr". En esa época, marcas como Vespa, Montesa o Morlaco llenaban las carreteras españolas en busca de nuevas experiencias o el simple hecho de llegar a lugares que jamás habían soñado. Algunos ejemplares de esta época y de años anteriores y posteriores se expusieron ayer en la Puerta Purchena, a partir de las 10:00 horas, y con más de 100 vehículos.

La muestra está organizada por la Asociación Cultural de Motos Vespas y Clásicas de Almería. Su presidente, Gabriel Cobos, explicó la finalidad que tienen los sesenta socios que componen este grupo: "El objetivo es reconstruir motos antiguas y destruidas. Las documentamos y funcionan perfectamente. La más antigua que hay aquí es del 53".

El presidente aseguró que en la Asociación "hay disponibles más de 200 motos". También señaló que "todos los meses realizamos alguna exposición".

Gabriel Cobos es uno de los que mayor aportación realizó a la muestra: "Más de la mitad son mías. Tengo alrededor de setenta motos. No tengo ninguna preferencia, todas son mis favoritas".

Cada miembro tiene predilección por una moto en especial. "A la que le tengo más cariño es una que compró el obispo Alfonso Ródena y más tarde la adquirió el sacerdote Manuel Pozo", afirmó Juan A. Cobos, hijo del presidente de la Asociación y miembro de la junta directiva.

Para el presidente, la restauración de estas motos antiguas tiene que ser una auténtica devoción: "Si te gusta, no es nada duro. Cuando cogemos las motos da pena verlas. Algunas nos las regalan, aunque otras las compramos, pero esas son las que menos".

Gabriel Cobos explicó uno de los problemas para que los vehículos no duerman fuera: "Tenemos colapsado un local en la calle Lope de Vega donde también tengo un Seiscientos".

En esta exposición, se pudo ver la variedad de historias de las motos. "Hay una que se utilizaba en la Gestoría Real para examinar a multitud de almerienses; hay un sidecar de la Segunda Guerra Mundial; y una motocicleta que utilizaba la Guardia Civil en 1974. La historia de la moto se saca por la matrícula que tiene", explica el presidente.

Juan Cobos aseguró que son su pasión y no buscan ningún beneficio económico: "Hay gente que quiere comprarnos pero no vendemos ninguna. Esto se ha vuelto un beneficio económico para muchos".

Otro de los integrantes de la Asociación es José Aguilar: "Lo pasamos muy bien. Hacemos salidas muy buenas por la provincia. En el momento que mi cuñado, el presidente, empezó con las motos yo fui detrás. Yo tenía una Montesa. Ahora estoy arreglando una Vespa de hace 20 años".

Para el día 21 de septiembre, se realizará una muestra en la Plaza de Níjar por sus fiestas. "Nosotros cuando nos trasladamos a una exposición utilizamos remolques para llevarlas", dijo Juan Cobos.

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