Los políticos le echan huevos y chorizo

  • El concurso culinario concluyó ayer el certamen 2009 con la participación de un binomio de excepción, el alcalde, Luis Rogelio Rodríguez y el presidente del PP andaluz, Javier Arenas · Las ocho concursantes eligieron ingredientes diferentes

El XV Concurso de Gastronomía Almeriense ha llegado a su fin. El certamen cerró ayer sus puertas con la mayor afluencia de público registrada en los últimos tres días y con la participación de una pareja de 'concursantes' de excepción: el alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, y el presidente del Partido Popular andaluz, Javier Arenas, que hicieron un tandem para realizar una tortilla al más puro estilo 'español': con patatas y chorizo.

Ambos demostraron sus dotes culinarias a última hora de la mañana en la categoría 'fuera de concurso', y pudieron comprobar in situ la maestría de las ocho concursantes que pugnaban por el premio a la mejor tortilla.

Además, entre el público asistente se pudo ver a un nutrido grupo de personalidades del mundo político: el alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat; la concejal de Cultura, Lola de Haro; el concejal de Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Almería, Juan José Alonso; y el secretario del Partido Popular de Almería y concejal de Alcaldía, Javier Aureliano García.

Sin duda, a todos ellos se les hizo la boca agua con las tortillas que participaban en el concurso. Y es que las hubo de todas las clases y de los más variados sabores: con carne, con pescado, con verduras...

La diversidad fue la tónica en la mañana de ayer, y sorprendió al jurado. "Aunque todas parten del huevo, hemos podido comprobar que ninguna de ellas ha hecho una tortilla igual, y eso es muy interesante", comentaba Juan Fernández, miembro del jurado y profesor de la Escuela de Hostelería de Almería.

Su compañero, José María Garrido, destacaba, por su parte, la "riqueza de matices" propia de los ingredientes 'de la tierra' utilizados por las participantes. Según explicaba, "la creatividad se puede sacar incluso de recetas de la Edad Media". Y es que innovación y tradición no están reñidos.

Garrido quiso hacer hincapié en el nivel que se les exige a las concursantes y lamentó el hecho de que haya "poca participación" en el concurso culinario, sobre todo por parte de los más jóvenes. La dinamización del mismo se podría acometer, según apuntaba, con acciones tan simples y económicas como "poner unas sillas para el público que es, en su mayoría, gente mayor".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios