El vestido de gitana, pilar de las fiestas andaluzas

  • María Vilches trabaja vendiendo trajes desde hace 15 años · En la Feria se ven pocos por las altas temperaturas

Para gustos los colores, pero nunca podrán negar la belleza y el salero que desprende un buen vestido de gitana. Sería un error, porque siempre han sido el pilar que ha mantenido en pie el ambiente y el embrujo de las ferias de Andalucía. Sea por la crisis, por el fuerte calor que azota nuestras fiestas a finales de verano o por la incomodez de llevar tanto peso durante tantas horas, parece que la feria de Almería cojea en cuanto al número de mujeres que lucen sus vestidos durante la noche y el mediodía. Por suerte, siempre quedan algunos que no caen en estos impedimentos y que respetan la tradición ya sea primavera, verano o invierno.

Hace más de 15 años que la bailaora María Vilches diseña trajes de flamenco. Una afición, fruto de la dedicación plena al negocio de su madre. Vilches tiene trajes con tejidos muy modernos que se entallan con facilidad al cuerpo de sus clientes. "Son de licra, un material muy bueno que se amolda a la figura. Es lijero y favorece al movimiento", explica.

La familia Vilches diseña trajes de todos los colores. Cada año dicta una moda y durante este verano los más solicitados han sido hasta la fecha los tonos más alegres: morados, amarillos y fuxias. Además, cada vestido lleva diferentes tamaños de lunares, una tendencia no muy reciente pero que se mantiene a la orden del día. "Hemos estado en Sevilla, Córdoba o Granada. La verdad es que en Almería a la gente no quiere arrancar, hace mucho calor y cuesta más trabajo llevarlos. Los trajes están elaborados a máquina y a mano. Tardamos en terminarlos alrededor de 3 días, entre 30 y 40 horas", indica.

Al precio le sucede lo mismo que al gusto, su valor se equipara entre los 500 hasta los 1.200 euros por traje.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios