Cine, materia, ideología

  • Intermedio edita en un espléndido cofre con 5 DVD y un libro los filmes políticos firmados por el 'grupo Dziga Vertov'

Despachado a menudo como un periodo menor dentro del vasto opus godardiano por su carácter radical, político, pedagógico y militante, el conjunto de películas firmadas por el grupo Dziga Vertov en el período 1968-1974, todas ellas incluidas en este indispensable cofre, presentadas por David Faroult y acompañadas de un libro con una cronología, textos del grupo y un amplio ensayo de Gonzalo de Lucas, colectivo así bautizado en memoria y reivindicación (frente a Eisenstein) de las teorías sobre el montaje del director ruso de El hombre de la cámara, y conformado esencialmente por el propio Godard, el escritor Jean-Pierre Gorin y otros colaboradores como el operador Armand Marco, pone de manifiesto "que el deseo de Godard de mostrar la revolución exigía revolucionar el cine y mostrar también sus revoluciones, asociar la práctica con la teoría, la idea con la materia o, según la célebre leyenda del director, "hacer políticamente cine político'".

"Hacer políticamente cine político" implica para Godard y Gorin, que se conocen en 1967, en plena efervescencia maoísta entre los intelectuales franceses, confrontar imágenes y sonidos en busca de una dialéctica capaz de desentrañar los procesos sociales, políticos y culturales del mundo contemporáneo desde la propia materia del lenguaje cinematográfico, reivindicando las teorías del "tío Brecht", asumiendo el discurso sobre la 'sociedad del espectáculo' de Guy Débord como punto de partida y escuchando y mirando de cerca el sonido y las imágenes de algunos focos revolucionarios (Vietnam, Palestina, Checoslovaquia, Estados Unidos, Inglaterra, Italia, el mayo francés del 68…) que convulsionaban el mundo a finales de los 60 y comienzos de los 70.

Si un filme como La chinoise (1967), todavía dentro del sistema, prefiguraba ya el devenir y la estética de los acontecimientos a través de una consciencia de la propia forma cinematográfica que se va haciendo sobre la marcha, los títulos del grupo Dziga Vertov, auspiciados ya fuera del sistema y los circuitos oficiales y bajo fórmulas alternativas de financiación y producción, expresan de forma cruda e incluso violenta la necesidad de "analizar los signos del cine (cada parte del encuadre, cada sonido) y también sus macroestructuras, o sus relaciones generales. Una interpretación y un análisis de las formas y materias del cine". Así, Un film comme les autres (1968) confronta a estudiantes y obreros como parte de su propio proceso; British Sounds (1969) busca "oponer un sonido revolucionario a un sonido imperialista"; Pravda (1969) "diagnostica la enfermedad de un país (Checoslovaquia) revisionista"; Luttes en Italie (1970) analiza las contradicciones de la existencia social de una joven estudiante italiana; Vent D'Est (1969) y Vladimir et Rosa (1970) deconstruyen y revisan las formas y la iconografía del western y el burlesco para exponer las bases teóricas del grupo; Letter to Jane (1972) asume la forma epistolar para desentrañar los múltiples mensajes que puede encerrar una fotografía (de Jane Fonda, protagonista de Tout va bien, en Vietnam); e Ici et ailleurs (1974), una película fracturada por la propia historia trágica del movimiento de liberación palestino Al Fatah, expone ya la confrontación de las imágenes con la caducidad del propio tiempo histórico ("contemplando a la muerte trabajando", que diría Cocteau).

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