Comparsas y murgas llenan hasta la bandera el Auditorio

  • La segunda semifinal celebrada en la noche del sábado estuvo reñida por la gran calidad de los participantes

El sábado tuvo lugar la segunda semifinal del Carnaval en el Auditorio Maestro Padilla, con lleno hasta la bandera y con una gran animación encima del escenario y en el patio de butacas.

Comenzó la noche con la parodia de Mariano "La suerte está echada" en la que una pitonisa encarnada por Mariano iba desgranando los distintos momentos de la actualidad, destacando el papel de la señorita con una pamela espectacular, que arrancó las primeras carcajadas de la noche.

A continuación actuó la murga "Espejo público", que rompió en mil pedazos, los esquemas tradicionales de las murgas, al erigirse como espectador activo de lo que ocurre en el Auditorio, y hacer actuar al público como parte del repertorio de su actuación. Murga innovadora que habilita nuevos caminos para las murgas, destacó su defensa al carnaval de calle, muy participativa y jaleada por el publico.

Seguidamente la Comparsa "El enviado del Mal" sorprendió con un disfraz espectacular, y un bonito maquillaje. Esta comparsa puso buena musicalidad en todo su repertorio, con un buen juego de voces que exhibió en las distintas fases de su actuación.

Después vino la murga de Roquetas de la Asociación Los Ignorantes, con un tipo muy atrevido de muñecas hinchables, que como no podía ser de otra forma, arrancaron las risas y el pitorreo en el Auditorio.

El repertorio iba en consonancia al tipo, con una gran abanico de situaciones graciosas y posturas, destacó el bailecito de la muñeca de color, el disfraz y maquillaje y las ganas de agradar al publico. Y luego actuó el grupo carnavalesco de Vícar " Gal-los de pelea.com" que hicieron una farsa de los tiempos de los galos, ambientada en la leyenda de la resistencia de los galos a los romanos, con un bonito vestuario, y un regalo para el jurado y la concejal de Cultura.

Tras el descanso llegó Roquetas con otro tipo muy atrevido, con la murga "Los domingueros", en lo que interpretaron a unos curas muy modernos y con ganas de marcha, y eso fue lo que nos les faltó. Se lo pasaron muy bien en su actuación y se lo trasmitieron al publico asistente, los bailes, la juerga y la ironía fueron la baza de esta murga, que ejecutaron con la vitalidad que les caracteriza.

Continuó la noche con la comparsa de la Traiña y la Leyenda "La calle", compuesta de mujeres, que ofreció una dulzura de voces en su interpretación, en la decoración destacó la imitación al monumento de la rotonda de Torrecárdenas, un vistoso disfraz de calle, y una voces bien acompasadas y dulces.

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