"Sueño todos los días con vestirme de novia"

Vicky Martín Berrocal ha logrado en la vida prácticamente todas las metas que se ha ido marcando. Quiso crear moda flamenca, y sus desfiles en Simof son de los más esperados. Aceptó participar en "Mira quién baila", y dio buena cuenta de sus habilidades para la danza. Incluso se imaginó como presentadora en la pequeña pantalla y, desde febrero, conduce la réplica de 'Se llama copla' en la televisión de Castilla La Mancha bajo el título de "A tu vera". Trabajadora incansable, lo suyo es beberse la vida a borbotones y, aunque aún se está recuperando del accidente de coche que le dañó un brazo, ha encontrado fuerzas para sacar adelante "Al Sur", una aventura como diseñadora de trajes de novia de la que ha querido hablarnos, como siempre, con esa pasión que sólo ella sabe transmitir.

-Desde luego, ¡es usted una fábrica de hacer noticias! ¡No nos deja respirar!

-(Risas) Bueno, sólo han sido ocho modelos de los catorce que, de momento, he ideado. Así empecé con la flamenca y, como soy supersticiosa, he querido repetir. De hecho, la propuesta "estrella" es una nueva lectura, en un tono entre blanco y champán, de la bata de cola con rosas rojas que desfiló Laura Sánchez en mi bautismo sobre la pasarela.

-Es curioso que, aparte de reconocerse su estilo profesional propio, en su ropa se ve también a Vicky Martín Berrocal…

-No sabría salirme de ahí. Le echo muchas horas y muchas ganas. Es mi esencia y, aparte, algo que hago porque me apetece.

-¿Podría definir lo que, bajo su opinión, es la elegancia?

-Una manera de ser. No es el hecho de vestirte y, aunque las prendas ayuden, va más allá. Hay gente elegante de la que no me gusta tanto lo que se ponen.

-¿Algún nombre que aportaría en este sentido?

-Jaqueline Kennedy. Es la más.

-Como ya conoce un poco más el terreno se sentirá más tranquila, ¿no?

-¡Para nada! ¡Estoy muy nerviosa! Soy responsable y perfeccionista y, hasta esta misma mañana, he estado cambiando cosas. De repente me encuentro sentada en una reunión, pasa un velo y… ¡me tiro por las escaleras detrás! (risas).

-¿Y lo puede compaginar con su faceta ante las cámaras?

-Eso es una maravilla. La tele me fascina. Antes de terminar "Mira quién baila" me llamaron para hacerme una prueba y, al final, me cogieron. Es un proyecto muy bonito que estoy disfrutando mucho. Han venido personajes de tanto nivel como Marta Sánchez o Tamara.

-¿No se atreve a coger el micrófono y a probar suerte como intérprete?

-La verdad es que, de vez en cuando, en los ensayos, canto el reto con el concursante que sea y les digo: "Tened cuidado que, cuando menos os lo esperéis, voy a salir yo" (risas). Es más, de pequeña, a mi madre, le pronosticaba que vendría conmigo como la madre de la Pantoja… Lo que sí acabo de colaborar con Rafa Serna en un tema suyo junto a César Cadaval.

-Es decir que, lo del disco, lo contempla como una posibilidad…

-Demasiados proyectos. Detrás de lo de las novias, firmo otro. No lo puedo desvelar pero sí te avanzo que será en este mismo mundo del diseño.

-Cambiando de asunto, ¿cómo va lo de su brazo?

-Una batalla es lo que tengo… 40 días de yeso, rehabilitación, 10 clavos en el codo, me levantaron el triceps… Y aquí estoy. Tiro para adelante con lo que sea. Soy muy valiente. En la copla me sustituyeron un día y, en el siguiente programa, estaba lista.

-Por cierto, ante tanta inspiración matrimonial… ¿no le entran ganas?

-Algún día… Ojalá… Hoy le confesaba a un amigo que hay un problema y es que, al hacer una colección nupcial, sueño con vestirme de novia cada día. Veo los vestidos colgados y sólo pienso… "¡Que llegue!" (risas).

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios