noemí trujillo. escritora y editora

"El amor no es un valor fiable, es el motor que nos mantiene vivos"

  • Enamorada de Carboneras, dirige la Editorial Playa de Ákaba y acaba de publicar su primera novela 'Suzanne', un regalo para Barcelona, su ciudad

Noemí Trujillo nació en Barcelona en 1976. Poeta, escritora y editora. Reside en Almería. Gestora cultura e incansable emprendedora, organiza Carboneras Literarias, donde una vez al año, se dan cita escritores y poetas de toda la geografía peninsular. Dirige la Editorial Playa de Ákaba, junto con Lorenzo Silva, Premio Planeta 2012. Ha publicado ocho poemarios y sus poemas se han incluido en un centenar de antologías. Ha escrito literatura infantil y juvenil. Acaba de publicar su primera novela, Suzanne.

-Suzanne es su primera novela, ¿Qué impulso le lleva a dejar a un lado la poesía y a adentrarse en la novela?

- Bueno, no he dejado de lado la poesía, la poesía vive conmigo desde siempre. Gané mi primer premio de poesía con 14 años, en el instituto, y no he dejado de escribir poesía nunca. Desde hacía tiempo intentaba terminar una novela, sin éxito. Grandes escritores como Kafka o Juan Valera han dejado por escrito sus dificultades a la hora de enfrentarse a la novela. Confieso que, en alguna ocasión, llegué a pensar que no sería capaz de conseguirlo, que no terminaría nunca las novelas que comenzaba. Pero hubo un detonante muy fuerte que me llevó a escribir Suzanne del tirón: después de 40 años viviendo en la periferia de Barcelona, tuve que dejar mi casa y trasladarme a Madrid. Y Suzanne es un regalo para mi ciudad. Con esa intención la escribí.

-Suzanne es el nombre del personaje principal de su novela. ¿Cómo describiría a Suzanne?

-Suzanne es el título de la canción de Cohen, la protagonista es Susana. Susana es una mujer artista, porque me interesa mucho reflejar el papel de la mujer en el arte. Es joven, tiene éxito profesional y defiende su libertad individual por encima de todo. Susana es sensual, inocente, pasional y contradictoria a la vez. La contradicción forma parte también de nuestra vida.

-¿Por qué Suzanne?

- Por la canción de Cohen. Siempre me gustó esa canción. Escribí el libro a la vez en catalán y en castellano, como defensa del bilingüismo. Quería, necesitaba, un título que fuera exactamente igual en catalán y en castellano, y por ese motivo quise dejarlo en francés.

-¿Es un pequeño homenaje a alguien en concreto?

-A Cohen, al gran Cohen, el poeta que se puso a cantar para pagar facturas.

-¿Podríamos decir que, en cierta forma, Suzanne tiene algo biográfico suyo?

-Comparto con Susana que soy autónoma, por ejemplo, que soy catalana, que soy «artista», que mi trabajo es irregular, que no tengo horarios, que en el mundo de la escritura y en el mundo del arte no hay, nunca, nada fijo, todo está siempre sobre una cuerda floja. Comparto con Susana, también, que no soy independentista, pero tampoco me gusta que se hable mal de los catalanes. Todas esas cosas compartimos, y seguramente muchas más, y también, cómo no, comparto cosas con otros personajes de la novela.

-Suzanne, una mujer independiente, apasionada. ¿Existe un alegato a favor de la visibilidad de la mujer en la novela?

-En cierto modo sí, hay un pequeño guiño a eso al final, en los escenarios, cuando Susana dice que no le gusta planchar, ni cocinar, ni atender las tareas domésticas y que el euro y medio que se gasta en la lavandería en que le planchen las camisas está mejor empleado ahí que en un fondo de inversiones. A mí tampoco me gusta planchar, es otra de las cosas que comparto con Susana.

- ¿Cuáles son aquellas cuestiones que más profundiza en su novela?

- Podría decirse que el tema central de la novela es lo difícil y traumático que puede resultar, a veces, tomar una decisión.

-¿Cree en el cambio como motor de sus personajes dentro del desarrollo de las historias?

-El cambio tiene un papel importante en la novela, sí, y los personajes cambian según transcurre la historia. Todo y todos estamos siempre en constante cambio, solo que no nos damos cuenta de ello.

-¿Es Suzanne una historia dentro de otras historias?

-Sí, hay varias historias dentro de la historia de amor de Tomás y Susana.

-¿Cree que el amor es un factor determinante?

-Creo sinceramente que la vida es un largo aprendizaje hacia el amor y por eso me interesan más los sentimientos que las grandes historias. Los protagonistas de mi novela se sienten solos e incomprendidos desde hace tiempo, están en un túnel del que no saben cómo salir. A veces nos pasa: nos cerramos a los demás y todo se complica en nuestra vida. Pero es, simplemente, una cuestión de actitud y así intento reflejarlo en la novela.

-¿Hasta qué punto el amor puede ser una catarsis?

- El amor no es un valor fiable, pero es el motor que nos mantiene vivos y nos empuja a hacer grandes cosas. Al menos, eso creo yo. A veces una mala gestión del amor y de nuestros sentimientos nos hace prisioneros y tenemos que liberarnos. Esta historia es un largo relato que habla de esa liberación y del poder redentor del perdón.

-Existe en la novela un sentimiento de fracaso con respecto al mundo. Una realidad que se torna difícil, a veces; complicada, otras. ¿Suzanne es un canto a la vida?

-Contrariamente a lo que pueda parecer en algún momento de la historia, quiero combatir en mi novela la idea de que la vida, a veces, es una mierda. Basta mirar el cielo, una puesta de sol, a un niño pequeño, para entender que la vida es un regalo y que debemos aprovechar cada segundo que tenemos.

-En la novela, también aborda el concepto de frontera. ¿Por qué tiene esa necesidad de plasmarlo?

-Susana viaja mucho y para ella no existen fronteras en el mundo, solo existen dentro de nosotros mismos. Yo pienso igual.

-¿Por qué decide que se establezca un conflicto entre la identidad de Suzanne y las fronteras?

- Mis personajes buscan la libertad individual y la propia identidad personal. El concepto de identidad es complejo y conflictivo. Podemos pasarnos la vida intentando entenderlo.

-¿Debemos de aceptar ciertos riesgos?

- Siempre hay que renunciar a algo, nunca se puede tener todo. Hay muchas coyunturas en la vida donde siempre ganas y pierdes algo, y hay que hacer balance para elegir bien.

-Una vez leída la novela, ¿el lector a qué se puede enfrentar?

- Hay una idea recurrente en Suzanne y es que nada nos absorbe tanto como el amor.

-¿Está trabajando en algún nuevo proyecto?

-Mi próxima novela gira en torno a la mentira: a la necesidad de mentir y de que nos mientan. Es una especie de Lolita al revés, mi protagonista tiene cincuenta y tres años y se enamora de un joven periodista de veinticinco. Es un homenaje a El demonio en el cuerpo, de Raymond Radriguet.

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