La Escuadra de Mago

nico garcía

El fornite, las tabletas y los pasillos

Horas s antes de esa tarde de abril de 2000 en la que Redondo se marcó ese antológico taconazo en Old Trafford en la vuelta de los cuartos de la Copa de Europa, la llorera de un niño de siete años tras irse de la casa de su primo mayor, con quien estaba jugando al FIFA 2000 en la Play Station 1, derivó en una PS1 esa misma tarde como 'regalo' por el enfado. Un par de años después, con motivo de la comunión, pillé la PS2 cuando mi abuela se gastó su pensión en la maquinita. Realmente tuve un par de PS2, ya que lo de cuidar los aparatos no era lo mío. También Game Boys, Nintendo DS y PSP. Hace unos años, el compañero Rafa Espino me picó y tuve que comprarme una PS3 de segunda mano porque no podía juntar letras en la redacción mientras él hablaba de un tal 'Ultimate Team'. Y el pasado mes de noviembre, al romper con mi expareja, me pillé la PS4 para intentar ocupar ese hueco, máxime cuando le había dado la 3 a su hijo. Como han comprobado, le he echado muchas horas -y dinero, primero mis padres, y después, yo- y tiempo a los videojuegos. Sin embargo, la prioridad era darle patadas a algo. Si podía ser la redonda, mejor. Pero también valían un puñado de folios -con cinta adhesiva- que hacía de balón o una pelota de tenis. El pasado sábado reflexioné sobre esta sociedad cuando estaba con mis primos pequeños en el pasillo de la casa de la abuela. Ahí se jugaron los mejores partidos que uno podía imaginar, en un espacio de 8x1'5 metros. Incluso la inocencia hacía creer al primo mayor cuando aseguraba que invitaría al Bernabéu cuando el Madrid lo fichase tras jugar en el pasillo. Ahora los primos pequeños ya no rompen bombillas en los pasillos los días que no se puede ir al parque. Directamente ni van al parque ni salen a la calle a jugar. Ahora todo se limita a las tabletas, móviles y al Fornite. ¡Niños de seis años enganchados a violentos juegos! Y ya no hablemos de leer libros...

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios