Los ejidenses pagarán un 30% más de agua por los costes de la desalación

  • El Ayuntamiento arguye que la subida "era cuestión de tiempo" y se produce por la situación crítica del acuífero

José Francisco Rivera, ayer. José Francisco Rivera, ayer.

José Francisco Rivera, ayer. / anyo

El agua desalada es cara y hay que pagarla. La sobreexplotación del acuífero central del Poniente, sometido en la actualidad a un plan de choque consensuado entre la Junta Central de Usuarios y la Junta de Andalucía para intentar su regeneración, hace imprescindible para un municipio como El Ejido inyectar en su red de abastecimiento importantes cantidades de agua procedente de la desaladora de Balerma. Y esto lo pagan los usuarios a través de los recibos, porque la Ley lo contempla así. Estos son los principales argumentos expuestos por el equipo de gobierno municipal para explicar la subida del 30% en los recibos del agua, que será aprobada en la sesión ordinaria de mañana del Pleno municipal y que se estima que entrará en vigor dentro de pocos meses. Una subida que no será la única (se avecinan más, según sostiene el consistorio) y que se produce "no por capricho, sino motivada por decisiones que se tomaron hace muchos años", explicó el portavoz del equipo de gobierno, José Francisco Rivera.

Esos "muchos años" son en concreto más de 11, pues data del 6 de diciembre de 2006 la firma del convenio por el que se regulaba la financiación y explotación de la planta desaladora del Campo de Dalías, entre la sociedad estatal Acuamed, los ayuntamientos de El Ejido, Roquetas de Mar y Vícar, y la Junta Central de Usuarios del Poniente almeriense. Según explicó José Francisco Rivera, a El Ejido le corresponden 7'5 hectómetros cúbicos de agua desalada de los 30 que puede producir la planta al año. Sin embargo, y pese a que ya se han invertido 152 millones de euros desde la firma de aquel convenio, ni a El Ejido ni a Vícar le pueden llegar esos 7'5 hectómetros cúbicos a día de hoy, al faltar obras de la red secundaria. "El agua sube porque se traslada al recibo el coste de la desalación", unos costes que "era cuestión de tiempo" que supusieran un incremento de tarifas, "como sucede en todos los municipios del Poniente", sostiene.

Así, son dos las circunstancias que motivan la subida que se aprobará mañana. Por un lado "el incremento previsto para 2018 en el consumo de agua desalada, consecuencia de la salinización de la captación en Balerma", y por otro "la introducción de una tasa por la extracción de los acuíferos, acordada por la Junta Central de Usuarios como compensación a los regantes del mayor consumo de agua desalada del que les corresponde". Esto es, como ahora la desaladora ya puede producir al 100%, pero la infraestructura construida no permite que los 7'5 hectómetros asignados a El Ejido puedan llegar a la red, el excedente va a ser aportado a los agricultores, a los que hay que compensar por esta circunstancia, abonando parte de lo que cuesta producir el agua desalada. "Ellos la pagan a 0'2 céntimos, pero el coste de la producción es 0'55, y ese diferencial lo tienen que asumir los ayuntamientos", explica. El total que asumirán los usuarios en sus recibos es de 2'25 millones este 2018, la mitad por el incremento de consumo de desalada, y la mitad por la tasa por extracciones del acuífero.

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