Más opciones terapéuticas para evitar la retinopatía en casos de diabetes tipo 2

  • Un fármaco utilizado hasta ahora para tratar la hipertensión puede ser útil contra la aparición de microaneurismas

La retinopatía diabética es causada por el daño a los vasos sanguíneos de la retina, la capa interna del ojo sensible a la luz. Es junto con el pié diabético, la complicación más severa y habitual en estos pacientes. Actualmente, la única opción terapéutica es la cirugía con láser para impedir que los vasos sanguíneos presenten filtración o para eliminar vasos frágiles o anormales. El tratamiento no contrarresta el daño que ya ha ocurrido, pero impide el empeoramiento de la enfermedad. Actualmente hay en desarrollo una opción que, según los estudios publicados, impide la proliferación de vasos sanguíneos anormales en pacientes con retinopatía diabética proliferativa. The Lancet publicó el mes pasado los primeros datos de candesartan a través de las conclusiones del estudio Direct, destinado a analizar la eficacia de este fármaco en la prevención y progresión de la retinopatía. "El tratamiento en pacientes diabéticos tipo 2 con retinopatía leve o moderada consigue inducir la mejora de la misma", concluía el trabajo.

Alfonso Gentil, es uno de los investigadores de los cinco hospitales españoles que han participado en el estudio, explica que "el único tratamiento es a través del láser, algo cruento, y se practica cuando hay un deterioro de la retina bastante avanzado". En su opinión, lo ideal es poder controlar el proceso antes de que aparezca la retinopatía proliferativa. "Un buen control reduce la incidencia de la retinopatía en un 75 %. El tiempo de evolución y el control de la diabetes son dos los factores que determinan el riesgo de desarrollar la retinopatía. Por eso, es muy positivo contar con un fármaco que permita frenar ese avance", pues se trata de una complicación vascular que podría prevenirse en los estados iniciales. "El tratamiento previene la aparición de microaneurismas y así evita la proliferación", matiza Gentil. Según los datos de la rama del estudio que analizó su eficacia en casos de diabetes tipo I, a pesar de que reduce la inciencia, no se observaron beneficios en la progresión de la retinopatía. Este fármaco es un antagonista oral de los receptores de angiotensina II (conocidos como ARA), utilizado para el control de la presión arterial en hipertensos.

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