Castella indulta un toro en la séptima de Quito

  • El matador de toros francés destaca en una tarde en la que Bolívar corta dos orejas y El Juli se marcha de vacío

GANADERÍA: Cinco toros de Triana y uno de Huagrahuasi, el sexto. El segundo, de gran juego, fue indultado. Sebastián Castella, dos orejas y rabo simbólicos y ovación. TOREROS: Julián López 'El Juli', palmas tras aviso y división tras tres avisos. Sebastián Castella, dos orejas y rabo simbólicos y saludos. Luis Bolívar, oreja y oreja. Incidencias: Plaza de toros de Quito. Casi lleno.

El torero francés Sebastián Castella indultó un toro y el colombiano Luis Bolívar Pérez cortó dos orejas generosas, para salir ambos a hombros de la Plaza de Toros de Quito, en la séptima corrida de la Feria de Jesús del Gran Poder. El español Julián López El Juli, que completó la terna, se fue de vacío. Con casi lleno, se lidiaron ejemplares de las ganaderías de Triana y Huagrahuasi, con un peso promedio de 489 kilos, bien presentados, con tendencia a mansos, y buscando la querencia natural.

El primero de la tarde, Lanudo, un hermoso castaño para la confirmación de alternativa de Bolívar, fue recibido por el colombiano con verónicas y tras el segundo tercio recibió los trastos de manos de El Juli, con los que ejecutó una lidia limpia, para matar de estocada caída y fulminante. Con el toro que cerró plaza, el colombiano fue al quite por tafalleras, fue desarmado, y luego chicuelinas, y derechazos ante un enemigo que perdió gas, naturales embarullados para despachar de estocada.

El madrileño El Juli estuvo con el santo a las espaldas. Aplaudido en verónicas y chicuelinas con el percal frente a su primero, un negro listón al que cuajó una faena sobre las dos manos y derrochó voluntad frente a un manso, que murió a hilo de tablas con estocada en buen sitio. En su segundo, El Juli mostró cuatro verónicas y media, la faena de muleta sobre la mano derecha a un toro soso, al que despachó de estocada entera.

Castella, con su primero, fue aplaudido con el percal por verónicas y su faena con derechazos y naturales embarullados, invertidos y, entonces, en las gradas se escuchó el grito de "indulto... indulto...", concedido de forma generosa. En su segundo, el francés ejecutó capotazos genuflexos con el percal al hilo de tablas, mientras que la faena sobre las dos manos, labor encimista para despachar de dos pinchazos, cuatro descabellos.

En la sexta, con lleno, se lidiaron tres toros de Huagrahuasi y tres de Triana, de nulo juego. Luis Francisco Esplá, saludos en ambos. José Tomás, saludos en ambos. Diego Rivas, silencio tras aviso y silencio.

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