El Fandi se reafirma y José Cabrera emociona con su toreo racial

  • El maestro granadino cautivó en banderillas y cerró su faena con dos orejas

  • El novillero local firmó una y llegó con sus ganas, valentía y arrojo

  • Andrés Romero y Curro Díaz cortaron dos y una, respectivamente

La Plaza de Toros de Almería abrió en la matinal de ayer sus puertas a la solidaridad, con el ya tradicional festival benéfico en favor de la Asociación Española Contra el Cáncer y de Discapacitados Murgi, y fue testigo de la entrega de las primeras orejas de la temporada taurina de la capital. Hasta media docena se cortaron en la lidia de ayer.

Cuatro de los seis toreros que conformaron el cartel, ideado por Capote de Brega, concesiónaria de la Plaza y cuya cabeza visible es el matador de toros y empresario almeriense José Olivencia, tocaron pelo. Pero por encima de apéndices, el triunfador moral de la matinal fue José Cabrera. El novillero almeriense se metió al público en el bolsillo y el aficionados supo premiar su arrojo y valentía con muchos aplausos sinceros. Formado en la Escuela Taurina de Almería, desde los 6 años, Cabrera, de 25 años, estuvo bien en banderillas, entonado con los dos perfiles y acertado con el acero. El presidente de la plaza, Benjamín Hernández, le negó acaso una segunda oreja desoyendo el clamor de un graderío, entregado con el joven matador que dio dos vueltas al ruedo, besó la arena del coso y cerró emocionado tras un emocionante alarde de raza y ganas de agradar-

Cayetano Rivera y López Simón no lo tuvieron nada fácil con sus astados

Andrés Romero y 'El Fandi' fueron los mejor premiados. El rejoneador onubense abrió el festival con una destacada faena. El sustituto de Sergio Galán, baja de última hora, exhibió un gran dominio en el manejo de sus caballos y en la colocación del rejón de castigo y banderillas, y sometió a 'Novedoso', un novillo castaño de 375 kilogramos, de una forma tan certera como inapelable con el rejón de muerte, que fue premiado con dos orejas.

David Fandila, 'El Fandi', fue otro de los triunfadores. El granadino, muy querido entre la afición local desde que se cerró en solitario en el coso almeriense para celebrar sus primeros diez años de su alternativa como torero, cautivó al respetable en banderillas, una suerte que domina como nadie. Pleno de moral y confianza, recibió a ' Agualimpia', un novillo negro de 462 kilos de peso, junto al burladero del Tendido 8 y cuajó una completa actuación con la muleta que redondeó de forma fulminante con el acero, enviando al animal sobre la arena. El presidente Benjamín Hernández Montanarí premió inicialmente la labor del maestro con una oreja, pero admitió las peticiones de los aficionados, con un clamor de pañuelos, y le concedió un segundo trofeo.

Curro Díaz fue el primero de los toreros a pie del festejo. El jiennense, gran triunfador de la Feria de la Virgen del Mar 2017 con una actuación para el recuerdo a un astado de Victorino Marín, estuvo a su altura y cerró su actuación con la recompensa de una oreja. El de Linares sometió a 'Sacacuertos', un negro mulato listón, de 430 kilogramos, con la muleta y lo hizo rodar con la espada, aunque el novillo de la ganadería gaditana de Fuente Imbro necesitó de la ayuda de uno de los miembros de su cuadrilla para acelerar su muerte.

Cayetano Rivera y López Simón se entregaron, pero no encontraron ninguna facilidad en sus respectivos astados y fueron despedidos con tibios aplausos desde las gradas.

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