AGR Almeria

Juventud para el agro más arraigado de la provincia

  • José Juan Gutierrez es concejal de Agricultura de Dalías y responsable del buen estado de salud del que goza este sector en este municipio alpujarreño

José Juan Gutiérrez, concejal de Agricultura de Dalías, en una finca de présules y tirabeques. José Juan Gutiérrez, concejal de Agricultura de Dalías, en una finca de présules y tirabeques.

José Juan Gutiérrez, concejal de Agricultura de Dalías, en una finca de présules y tirabeques. / javier alonso

Dalías es tierra de agricultura. Municipio de la alpujarra donde este sector es uno de los principales motores económicos y que cuenta con la particularidad de ser epicentro del inicio de la campaña. Por no hablar de las condiciones de esta zona, que dan lugar a unos productos nacidos del campo muy cotizados, y cuya calidad también fomenta el buen hacer de sus productores.

Artífice del buen estado de salud que goza el agro daliense es su concejal de agricultura, José Juan Gutiérrez, juventud y nuevas ideas para impulsar este sector y que sea un referente.

josé juan gutiérrezConcejal Agricultura Dalías"Tenemos cultivos que en otras zonas nunca podrían ser como los de aquí"

Dentro de los productos genuinos de la huerta, tirabeques y présules, con permiso del pimiento que actualmente representa el 90% de la producción de hortalizas sobre el terreno (de unas 700 hectáreas), representan la joya de la corona en Dalías. Dos cultivos muy escasos en la provincia pero que aquí tienen identidad propia. De hecho, ambas leguminosas, producidas desde principios del siglo XX en este término municipal, persiguen la catalogación de Indicación Geográfica Protegida con el objetivo de visibilizar los que probablemente sean sus dos cultivos más arraigados, cuando cogieron el testigo de una uva de mesa que era base de la economía local y terminó yendo a menos hasta caer en el ostracismo.

Para ello, Gutiérrez está trabajando duro en su área en una carrera de fondo que pretende la consecución de este sello distintivo.

La mayor parte de las 20 hectáreas destinadas a ellos están en producción estructuradas en dos ciclos. El primero de septiembre a noviembre y el segundo desde Navidad a primavera. "Estos cultivos son únicos por tres factores bien diferenciados y que combinados dan lugar a unos productos que, aun desarrollando las mismas variedades en otras zonas, nunca podrían ser como las que aquí crecen", revela Gutiérrez, en referencia al agua, que viene del arroyo de Celín y cuya salinidad es prácticamente nula. "Cada semana nos hacen análisis de la calidad en nuestros pozos y es inmejorable", sostiene.

Luego está la tierra. En el término municipal de Dalías es especialmente rica en sustratos, ya que sus agricultores han heredado la buena costumbre de abonar en verde, algo que se viene persiguiendo para mejorar la sostenibilidad del agro almeriense y que en esta zona es una realidad desde hace muchas décadas.

Y por último está el factor del clima. La orografía daliense favorece este tipo de cultivo al estar fortificada por mazizos montañosos a su alrededor. "Es un clima benigno para estas leguminosas. Ni mucho frío en invierno, ni mucho calor en verano".

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