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“La clave es mantener la colaboración de la cadena agroalimentaria como en estos meses”

  • El secretario general técnico de Asedas, Felipe Medina, analiza el comportamiento del consumidor y los retos de proveedores y distribución a corto y medio plazo

Felipe Medina, secretario general técnico de Asedas Felipe Medina, secretario general técnico de Asedas

Felipe Medina, secretario general técnico de Asedas / Rafael González (Almería)

Esta crisis sanitaria ha provocado cambios de hábitos en distintas esferas, desde la higiénica a la social, ¿cómo influirá en el perfil del consumidor? Felipe Medina, secretario general técnico de Asedas (Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados) da algunas claves en su encuentro con Raúl Calleja, director de Fruit Attraction en el espacio ‘Fans del nuevo escenario’ organizado por el certamen. Medina apunta que tras el confinamiento y con una crisis económica complicada que tocará afrontar, tal y como señalan los expertos, “nos vamos a encontrar con un consumidor bastante distinto al de febrero”. De estos dos meses, el representante de Asedas explica que han existido varios tiPos de consumidores incluso por semana, asimismo destaca el papel de las empresas “trabajando desde el primer día, siendo un sector tremendamente valiente que asumió su papel en esta crisis: garantizar el abastecimiento”. Pero no lo han hechos solas, como recalca Medina, detrás han tenido una cadena agroalimentaria que ha funcionado “de cine”. De este modo, el paso del tiempo ha corroborado el mensaje que se trasladaba al inicio del confinamiento de que el problema no iba a ser el abastecimiento, sino el virus, “siendo el test de esfuerzo más grande que el sector agroalimentario había conocido en los últimos años.”

“El consumidor de ahora es distinto al de antes de la crisis y distinto al de las primeras semanas de la crisis”. Sobre lo último, Felipe Medina explica que al decretarse el estado de alarma el consumidor quería producto básico y fresco, “ni miraba otros productos que antes compraba con normalidad. Eso obligó a las empresas de supermercados a cambiar los algoritmos de surtidos de productos que se envían a las tiendas”. A continuación, pasado ese aluvión inicial, el consumo se fue normalizando. “Se implantaron medidas de seguridad e higiene y restricciones y eso también ha tenido impacto en el consumidor que lo que ha hecho es aumentar su tique medio y disminuir el número de visitas a la tienda”. A partir de ahí, de acuerdo a Medina, se han ido recuperando servicios y productos que el consumidor había desplazado. “El peso de la crisis sigue estando en nuestras espaldas y eso cambia la forma de consumir”. El secretario general técnico de Asedas pone un ejemplo muy gráfico en el sector de agroalimentario: en el caso de la patata ha habido cambio entre lo que se compra a granel o en malla; ahora el consumidor quiere agilizar su compra así que para ir más rápido opta por la malla.

Los supermercados tienen un reto y una oportunidad en el canal online, sobre el que han hecho un gran esfuerzo en esta crisis

En cuanto a las oportunidades para las empresas, Medina pone el acento en el canal online donde ha habido un gran crecimiento y en el que muchos consumidores han roto la barrera tecnológica cuando han visto la utilidad. “El sector no estaba preparado para asumir un volumen tan grande, pero las empresas han hecho un esfuerzo brutal para reforzar plantilla y toda la logística. Es difícil saber hasta dónde va a llegar, partíamos de niveles muy bajos, del 1% o 2% del total de la facturación de nuestras compañías, y hoy puede estar en torno al 5%, puede parecer poco, pero si pensamos en la logística hay un esfuerzo enorme”.En cuanto a los proveedores, Medina apunta que esta crisis llega con las enseñanzas de la anterior, conociendo el comportamiento del consumidor entre 2008 y 2014, “es muy probable que de ella haya que aprender y trabajar con los proveedores”. Otra fuente de conocimiento a la que señala el responsable de Asedas es ver qué pasa en otros países, “lo hicimos desde el principio para tener monitorizada todas las cadenas de supermercados por si aquí llegaba la crisis sanitaria, y eso nos permitió ser ágiles con la implementación de las medidas”. Gracias a esta previsión, la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de las medidas a adoptar por los supermercados al día siguiente no les pilló descolocados. “Además, ese espíritu de colaboración que se ha dado en la cadena agroalimentaria para que nadie se quedara sin alimentos nos encantaría que permaneciera para siempre . Es para estar muy orgullosos de este sector. Qué fuerte somos cuando trabajamos juntos”.

En la unión, Medina pone el acento. Tras el verano, “la clave es mantener la cooperación entre fabricantes, productores y distribuidores porque la cadena va a tener que responder a nuevos gustos y demandas de los consumidores que vamos a ir conociendo a tiempo real. Los súper tienen el termómetro puesto en el lineal de las cajas y hay conectarlo rápidamente con la producción. Éste es el reto a medio plazo y estoy seguro de que el sector responderá”.

Por último, Felipe Medina pone en valor los establecimientos de proximidad. “Este sistema o red de supermercados de proximidad ha funcionado, sin ese acceso andando del consumidor a la tienda, la situación hubiera sido bastante delicada por lo que debe mantenerse”.

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