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La estrategia de la economía circular llega al plástico agrícola a través de la UE

  • Carlos Baixauli, del Departamento de Agrosostenibilidad de Cajamar, analiza nuevas normas propuestas por la Comisión para un solo uso

Carlos Baixauli, del área de Agrosostenibilidad, en el centro de la imagen. Carlos Baixauli, del área de Agrosostenibilidad, en el centro de la imagen.

Carlos Baixauli, del área de Agrosostenibilidad, en el centro de la imagen. / diario de almería

La Comisión Europea ha propuesto recientemente la aplicación de nuevas normas a nivel de la UE para 10 productos plásticos de un solo uso. Así lo explica Carlos Baixauli, responsable del Departamento de Agrosostenibilidad del Centro de Experiencias de Cajamar, en un artículo publicado en la web de la caja rural.

Baixauli asegura que con ello se pretende sentar las bases de una nueva economía circular del plástico de cara a nuevas oportunidades de innovación. Se estima que para 2019 la capacidad de producción mundial de bioplásticos será de aproximadamente 7,8 millones, y la producción de plásticos biodegradables y mezclas de almidón crecerá hasta los 1,2 millones de toneladas. De igual forma hay que reseñar que la cantidad de residuos plásticos en mares y océanos no deja de crecer y ya representa el 85% de la basura marina.

En 2019La capacidad de producción de bioplásticos, de 7,8 millones de toneladas

El directivo de Cajamar recuerda que entre los principales usos de los plásticos en agricultura se encuentran los acolchados. Técnica que consiste en cubrir total o parcialmente el suelo con un film de plástico a lo largo de la hilera de cultivo. "Algunas de las ventajas de los acolchados son, entre otras, la mejora de precocidad del cultivo, la reducción de la incidencia de malas hierbas (cuando son opacos), la mejora de la estructura del suelo, el ahorro de agua de riego (al ser un material impermeable reduce la evaporación), la mejora de las condiciones de temperatura de la raíz y el entorno de la planta favoreciendo el desarrollo del cultivo, así como puede mejorar la calidad de la fruta en cultivos como el fresón al evitar que se ensucien de tierra", señala. Esta técnica se emplea en multitud de cultivos hortícolas tales como sandía, calabaza, melón, calabacín, pimiento, berenjena, tomate, maíz dulce, patata, fresón e incluso en lechugas (tanto en plantaciones que se realizan al aire libre como bajo invernadero). En el caso del espárrago, el polietileno negro permite el blanqueo de los turiones, y utilizado como técnica de cubierta flotante también permitiría blanquear escarolas. Los acolchados también se usan en frutales utilizando agrotextiles.

Carlos Baixauli recuerda que Cajamar en sus Centros Experimentales viene trabajando con diferentes materiales, adecuando la oferta de colores a las necesidades del cultivo y analizando las distintas opciones de plástico transparente para las plantaciones más precoces. Los opacos como el de color negro son los más utilizados, pero en períodos de altas temperaturas pueden provocar quemaduras, siendo más aconsejable la elección de polietileno de color gris y blanco. Incluso existe una oferta de plásticos fotoselectivos que permiten calentar el suelo y evitar la emergencia de malas hierbas.

Al final del periodo de cultivo todos estos plásticos deben ser recogidos para ser enviados a un gestor autorizado y someterlos a un proceso de reciclaje. Por norma general este último proceso se complica enormemente debido a la suciedad de la tierra impregnada sobre el plástico. Como consecuencia resulta recomendable recurrir al uso de plásticos biodegradables, para lo cual se utiliza almidón en su fabricación, plásticos celulósicos o resinas poliamídicas.

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