Tribunales

“En Almería somos ejemplo entre los procuradores de España”

  • María del Mar Gázquez, reelegida decana del Colegio Oficial, afronta los retos de la profesión

La decana de los procuradores almerienses, María del Mar Gázquez, con el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. La decana de los procuradores almerienses, María del Mar Gázquez, con el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo.

La decana de los procuradores almerienses, María del Mar Gázquez, con el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. / D.A. (Almería)

Seis mandatos, unos 24 años, y María del Mar Gázquez ha revalidado este jueves, gracias a la confianza de sus compañeros, el cargo de decana del Colegio de Procuradores de Almería, en una junta directiva que renueva a su vocal de Roquetas de Mar, que pasa a ser María Dolores Fuentes. Con 168 colegiados, este órganos sigue creciendo y fortaleciéndose bajo el mando de Gázquez, quien sigue teniendo proyectos e iniciativas a nivel provincial, pero también nacional. Baste como ejemplo el anuncio realizado por la decana a este periódico a finales de noviembre, cuando indicó que había iniciado una ronda de contactos para recabar apoyos que permitan solicitar que se atribuyan más funciones en la ejecución de sentencias a estos profesionales, de forma que se puedan equiparar a otras figuras como las del solicitador de execuçao portugués y otros similares de los países del entorno de España.

Pero no es su única línea de trabajo. Según revela a Diario de Almería, uno de los objetivos inmediatos es que en la provincia se siga respetando el estatuto de los procuradores como hasta ahora. “Somos grandes profesionales, en Almería somos ejemplo entre los procuradores de España. Somos buenos profesionales;no admitimos el intrusismo y velamos para que no lo haya”, señala Gázquez. Apunta que cualquier procurador puede trabajar en el punto del país que quiera, subrayando que “en Almería no se hace porque, en la práctica, significa no ser un buen profesional”. Tal es el empeño del Colegio de prestar el mejor servicio y el más cercano al cliente, que incluso los procuradores de fuera que trabajan en la provincia se valen de sustitutos para llevar a cabo labores como asistir a vistas, hacer citaciones, etc. “Uno de fuera no lo haría bien. Casi nadie coge trabajo fuera de la provincial. Un profesional de la procura tiene que cumplir el contrato de mandato, que viene de manus, te doy mi mano en latín. El trato tiene que ser directo con el cliente. En el Colegio se cumple siempre, lo que no ocurre en toda España”, afirma.

Indica que cuando se consiga el objetivo de tener más funciones en la ejecución, este trato será incluso más cercano, tanto en las citaciones, elaboración de la prueba... Y “luego queremos anotar mandamientos de registro, la certificación de cargas y todos los trámites que conllevan hasta el final”, añade. Aparte de cumplir el estatuto, otra de sus metas es que la procura “vaya progresando”a nivel nacional. Ya tiene proyectos en marcha que no quiere dejar a la mitad y resalta logros conseguidos por la profesión en estos años como ”la incompatibilidad con la abogacía”. “Europa quería dicha compatibilidad. Sí es probable que haya una prueba única de acceso para abogados y procuradores, pero ahora no va a ser simultáneo”, precisa.

“Aún quedan muchos proyectos y gestiones a nivel nacional a la mitad, ésta es una labor que llevo muchos años haciendo. Compañeros nacionales me dicen que menos mal que he continuado, que conmigo gana la profesión en general”, asevera. Yes que, reconociendo que otros procuradores pueden ser buenos decanos, cree que lo importante ahora es rematar un trabajo en el que está “desde el principio”.

Otro objetivo es actualizar el arancel de los procuradores, que no se modifica desde 2003 y es “bajísimo”, por lo que intentará desde el Consejo General que se suba, como mínimo adecuándolo al IPC, al nivel de vida actual y al trabajo que se desarrolla. “Me he comprometido a tener un proyecto de mejora del arancel adecuado al año 2021”, resalta.

También quiere llevar a cabo modificaciones estatutarias para que el voto sea ponderado en el Consejo General y modificar el código deontológico porque “toda profesión aspira a tener la mejor praxis” y “en todas, no sólo en la nuestra, se ha perdido la caballerosidad, el compañerismo”. Tras lamentar que muchas conductas no sean sancionables, como faltas de respeto y similares, precisa que intenta que haya una comisión presidida por ella en el Consejo General para avanzar en esta línea y renovar un código que pasará a los estatutos de cada colegio.

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