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Carlos Antonio Hoyos y Mier y otrosConsecuencias de los desembarcos de agosto de 1824

  • Los Coloraos. Carlos Hoyos muere ejecutado en la ciudad de Almería dentro del seno de la Religión Católica, confesó antes de enfrentarse al pelotón de fusilamiento

Carlos Antonio Hoyos y Mier y otrosConsecuencias de los desembarcos de agosto de 1824 Carlos Antonio Hoyos y Mier y otrosConsecuencias de los desembarcos de agosto de 1824

Carlos Antonio Hoyos y Mier y otrosConsecuencias de los desembarcos de agosto de 1824

El Oficial Carlos Antonio Hoyos y Mier, nace en montañas de Santander, en 1788. Ingresó en el ejército el 8 de Junio de 1808, seguimos su expediente militar que hemos podido encontrar en el Alcázar de Segovia, AGM, legajo O-331.

En la Guerra de la Independencia se distinguió en los bloqueos de Barcelona y Bayona. Participa en el sitio de la Isla del León. Participó en la batalla de San Marcial. Alcanza el grado de Tenientes y lo detenta durante el sexenio absolutista, en 1819 solicita el grado superior de Capitán, ascenso que le fue negado por su S. M. el Rey Fernando VII. Posteriormente, en 1820, interviene con los liberales en el Alzamiento de Riego, siendo ascendido a Capitán, grado que detenta entre 1820 a 1823.

Se encuentra Carlos Hoyos comprometido en la causa que se sigue en Badajoz contra Carlos Cesar Conti y Vargas, con pasado liberal éste, ya que Conti combatió en la Guerrilla de Juan Martín El Empecinado contra el Cura Merino, en 1820.

Conti, nacido en Málaga en 1895, hijo de un Coronel que fue Gobernador en Melilla y Almería, era Capitán en 1819. En Madrid fue redactor de "El Eco de Padilla" en 1921. Desterrado de la Capital del Reino en Agosto de 1821 y enviado al Regimiento de Guadalajara en Badajoz, en esa ciudad era Castellano de la Merindad comunera 16, organizando reuniones patrióticas en su casa de la Plaza San Andrés, después estas reuniones se celebraron en la casa de un Oficial del Regimiento del Príncipe, situada en Badajoz en la calle Soledad… posteriormente se reunían los comuneros en una Sala del Hospicio donde vivía su director Pedro Mendo; asistían a tales reuniones comuneras Oficiales del ejército, además de comuneros de Medellín, Don Benito, Quintana, etc… dándose detención de comuneros a partir del 8 de mayo de 1822, según Tesis de Marta Ruiz Jiménez "El Liberalismo Comunero en Extremadura" , Universidad Autónoma de Madrid, 1999.

En la causa seguida en Badajoz contra Conti y otros oficiales se encuentra comprometido Carlos Hoyos, siendo apartado, por el Juez competente, de la ciudad de Badajoz y enviado a Tarragona, sufriría ser apartado del ejército; solicitando Hoyos en Julio de 1823 poder reincorporase al ejército. En las tertulias patrióticas de los comuneros en Badajoz se atacaba e intrigaba contra la persona del Rey Fernando VII.

La suerte de Hoyos fue diferente a la Conti, aunque éste fuese condenado a muerte, consigue la huida a Gibraltar y posteriormente a Londres donde permanece de 1824 a 1829, siendo confidente del Cónsul de España en Londres desde 1824, aunque Gil Novales -que fue prestigiosa autoridad en el liberalismo español- considera que ya traicionaba a los suyos desde épocas anteriores, cuando presumía de liberal exaltado. Tuvo la suerte Conti de sobrevivir, por lo menos hasta 1843, siendo oficial del ejército. Carlos Hoyos sufre el destierro, se incorpora a la expedición que manda Pablo Iglesias desde Gibraltar contra Almería donde encontraría la muerte fusilado el 24 de Agosto de 1824. Ignoramos su desempeño en el ataque a Almería de los Coloraos, incluso en documentos antes de encontrar la muerte se le cataloga con el empleo de Sargento, de edad de 37 años. Consideramos que muchos expedicionarios de los Coloraos ocultaron su verdadera identidad, evitando represalias a los suyos, se negaron a realizar confesiones que pudiesen dar pistas a los fernandinos sobre los planes liberales o diesen rastro de familiares comprometidos. Tampoco conocemos su estado, ignoramos sus posibles hijos y descendencia.

Carlos Hoyos muere en Almería dentro del seno de la Religión Católica, confesó antes de enfrentarse al pelotón de fusilamiento.

Antonio Guerrero Gallardo. Tonelero de Málaga, era de 26 años. Posteriormente en la Gaceta se le cita como militar, Capitán de dragones. Hemos de considerar que era una persona joven, imposible que fuese militar de carrera -no tenía edad para que hubiese conseguido ascensos en la Guerra de la Independencia-, puede ser que procediese de las milicias nacionales liberales, aunque me inclino a pensar que fue un grado otorgado por Iglesias tras el enganche en la expedición; en fechas de septiembre de 1824 se preparaba una expedición en Gibraltar contra Málaga, el enganche se pagaba a una onza, que eran 16 duros o 320 reales, posteriormente recibían medio duro diario, 10 reales. Tenían ración todos los días (A. Histórico Nacional. Estado, legajo 5625).

José Rojas, en otros documentos aparece como Rosas. Era de Jimena, Cádiz, de 21 años. Había sido Oficial de Rentas de Gibraltar, aparece como Sargento 2º. Me inclino a considerar que fue reclutado en Gibraltar para la expedición de Iglesias.

Ramón Manzano, era escribiente, también Sargento de Milicias -lo cual es compatible-, natural de Caniles, corregimiento de Baza. Su edad era de 31 años.

Francisco Paul o Paules, dice ser de Leyva, Rioja, otros lo encasillan como valenciano… posteriormente aparece como Capitán del ejército, no es posible que con 22 años fuese militar Capitán… puede que tal empleo militar lo otorgase Pablo Iglesias en su expedición… también es muy posible que éste y otros mintiesen ante el tribunal que les juzgaba para evitar que los absolutistas averiguasen el paradero de familiares o de liberales comprometidos. Por su edad considero que se enganchó a la expedición para conseguir dinero y raciones alimenticias.

Miguel Giménez, de Tevar, Cuenca, de 23 años, cordonero de guitarras, posteriormente aparece como militar, Sargento. Hubo un Jiménez o Giménez que durante la acción de los Coloraos en Almería fue asistente del militar Antonio Santos.

José López de 18 años, no da señas sobre su historial, posteriormente se le cita como Cabo 1º.

Evaristo Fernández, era de Algeciras, con 18 años, oficial albañil. En documentos aparece como Capitán, por su edad lo considero imposible (Martín García Valverde "El Episodio de los Coloraos", IEA, 1997). Todos ellos fueron fusilados de madrugada el 24-8-1818 en el Reducto, Almería.

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